Entrevista a Per en el Hallandsposten

Unas 130.000 personas habrán visto la gira “En vacker kväll” cuando Per Gessle llegue a su última parada el 26 de agosto en la finlandesa Borgå. Pero mañana viernes toca Brottet.

Un lugar que le trae muchos recuerdos a Per:

-Uy! Sol y nubes. Pienso en muchos intentos frustrados de aprender a nadar cuando era pequeño. Al final aprendí, pero no en el Brottet!

-El concierto de Mazarin en 2003 fue fantástico. Es un lugar muy bonito y el público parece estar muy a gusto allí. Dimos allí también algún concierto de GT cuando apareció como invitada Marie Fredriksson a cantar “När alla vännerna gått hem”, no?

Cinco conciertos, tres en Suecia y dos en Finlandia, es lo que queda después de Brottet. Una gira que empezó el 6 de julio en Helsingborg y 20 conciertos más tarde habrán asistido unas 130.000 personas, con las entradas agotadas en seis lugares y récord de público en dos.

-Si, ha sido un viaje magnífico! Siempre hay nervios con nuevos músicos en la banda y justamente en este caso mezclo canciones de toda mi carrera lo cual fue más difícil de lo que creía, puntualiza él.

-Quiero decir, hay una gran diferencia en mis canciones en solitario que a menudo salen de un instrumento acústico y canciones de Roxette que a menudo son más complejas y los arreglos son mucho más sofisticados.

-Por no hablar de las canciones de Gyllene Tider que vienen un universo totalmente propio. Han sido más difíciles de tocar para esta banda ya que estos músicos son sencillamente un poco “demasiado buenos” y entran en el mundo de GT desde un ángulo totalmente distinto. Estuve obligado a interrumpir los ensayos en Tylösand varias veces para reír cuando intentábamos tocar ciertas canciones. Sonábamos como una banda de covers de GT mala. Aunque ahora todo está arreglado!, ríe Per.

-Cuál era el signo de interrogación y cuál el signo de admiración ante esta gira?

-El signo de interrogación era hacer que todo el material sonara bien con esta formación. Violín, pedal steel, a veces tres guitarras, cinco personas cantando. Era una nueva condición para mí.

-Pero el resultado final fue el esperado; probablemente sea la mejor banda con la que he tocado! Realmente espero poder tocar con todos ellos más veces. Nos llevamos muy bien tanto dentro como fuera del escenario.

-Helena Josefsson es una cantante de absolutamente clase mundial. Ola Gustafsson a la pedal steel y la guitarra me lo presentaron como el mejor músico de Suecia y estoy de acuerdo. Es brutal. Malin-My Wall es de Holmsund y toca el violín en la ópera de Estocolmo, pero también tiene capacidad para el country. Y la mandolina. Y cantar. Andreas Dahlbäck lo había escuchado antes cuando había tocado la batería con Ulf Lundell y es una roca que puede variar su estilo, así que encaja en diferentes tipos de canción.

-Los otros tres son mis favoritos de antes; Christoffer Lundquist, Clarence Öfwerman y Magnus Börjeson. Hemos tocado juntos muchos años. Así que estoy en buenas manos.

-¿Cuánto has ajustado y cambiado durante este viaje?

-Más de lo normal de hecho. Hemos ajustado el programa al día que tocamos. Viernes/sábado es más uptempo ya que hay más alcohol en el público. El festival es un concierto más corto ya que hay más artistas que llaman la atención. En conciertos entre semana es un set más largo pero con un poco más de canciones acústicas.

-Ensayamos muchísimas canciones y además hemos probado aún más en la prueba de sonido. Si la gira hubiese sido más larga, lo habríamos cambiado aún más. Porque es una banda que puede con casi todo.

-¿qué canción o canciones te han sorprendido más?

-“Småstadsprat” se ha convertido en una nueva gran canción de verano entre la gente, me sorprendió un poco. La mitad de la canción es instrumental y este tipo de composición suele tenerlo difícil en la radio y entre la gran masa, pero realmente ha pegado fuerte. Otras canciones a penas tienen tiempo de empezar a tocarse antes que la popularidad tome el relevo y siempre parece una locura. Me siento afortunado cuando pasa algo así.

-¿Qué has hecho entre las pausas de la gira?

-He estado en casa, en Halmstad. He quedado con amigos y he trabajado con nuevas canciones. Tengo algunos buenos proyectos en marcha. Nada de descanso, nada de paz.

-Así que ha habido nuevas canciones durante la gira?

-Siempre!

-Ahora puedes probar algo que no hayas hecho antes. ¿Cuál va a ser el próximo gran desafío musical?

-Quiero continuar mi viaje. Nuevas canciones, nuevas colaboraciones, más giras. Quiero mejorar en casi todo, comunicar, perfeccionar.

-¿Y Gyllene Tider? El año que viene se cumplen 40 años desde que se formó la banda…

-Uy. No hay nada planeado pero seguro que se hace algo. Tenemos que ajustar todos los niveles. El tiempo pasa rápido. Y es una pequeña banda fantástica. Está también!

 

http://www.hallandsposten.se/nöje-kultur/musik/per-gessle-uppträder-på-hemmaplan-1.4519820

 

 

 

 

 

Artículo sobre Per en la revista sueco-finlandesa Yle(3a parte)

Después de Gyllene Tider y un disco en solitario, la carrera de Per Gessle había menguado pero el gran éxito estaba a la vuelta de la esquina. Y fue un alumno de intercambio de USA el que convirtió la última llave en éxito mundial para Roxette. Pero no fue siempre tan fácil para él conseguir que estuviera Marie Fredriksson en las notas.

Se conocían desde 1981, cuando Marie era miembro de la banda Strul y Gyllene Tider era una banda de éxito. Las dos bandas tenían su sala de ensayos en la misma casa en Halmstad pero según Fredriksson había una gran diferencia entre las bandas y no solamente en cuanto a la música.

-Ellos tenían un local de ensayos bonito, ordenado, limpio y cubierto con alfombra por las paredes. Strul tenia alquilado el local vecino que se veía más como un local de ensayos normal, lleno de latas de cerveza y colillas, escribe Fredriksson en su autobiografía “Kärleken till livet”.

Y mi impresión del libro es que Marie Fredriksson en esos tiempos era muy bohemia. Ella también era consciente que Gessle pensaba que ella se movía en “círculos confusos”. Mientras que ella pensaba que él era un poco “niño de mamá” que siempre tenía dinero y era increíblemente pedante.

Pero ya entonces se encontraron el uno al otro musicalmente. La canción Tin Soldier de Small Faces era su estilo musical menos común.

Y si se escucha atentamente hay ciertos sonidos y melodías que más tarde formó un poco la línea de Roxette. Había una cierta aspereza en la manera de cantar de Steve Marriot que también aplicaba Marie en su voz.

– Gritábamos de lo fantástico que pensamos que era. Es un gran recuerdo, que Per Gessle y yo nos entendiéramos a través de las canciones, escribe Fredriksson.

Y cuando quedó con Per Gessle en Estocolmo en marzo de este año para hablar de toda su carrera, llegamos a Roxette y Per explica un detalle del que yo no había sido consciente antes. Resultó que Marie tenía una opinión muy fuerte sobre ciertas canciones que podía cantar ella.

-Es decir, en la historia de Roxette hay realmente cantidad de canciones a las que Marie en realidad ha dicho que no. Como cuando llegué con “Real Sugar” o “How do you do”, no es para nada la música de Marie, dice Per riendo.

Cuando Per escribió el hit “The look”, la base era “he’s got the look” y la letra estaba escrita para ella. Pero ella se negó a cantarla porque sentía que no era algo que quisiera darle a su voz. Así que ella se puso en el estribillo lo cual hizo que la canción consiguiera un realce totalmente nuevo.

Pero también hay canciones que a Fredriksson no le gustaban para nada, Gessle grabó las demos, pero sin embargo ella las cantó y más tarde se han convertido en las favoritas de Marie.

-Ella odiaba “Dangerous” pero cuando hablamos recientemente dijo que piensa que es una de las mejores canciones de Roxette. Pero fue una pesadilla cuando grabamos la canción, dice Per suspirando.

Y después él desvela el secreto solista de Roxette.

– Si escuchas las canciones, de hecho todas las canciones que canto yo son casi siempre canciones que a Marie no le ha apetecido cantar, así de sencillo.

Pero hay una excepción. Gessle quería cantar “Joyride” y estuvieron de acuerdo en la decisión. Según él la idea de Roxette era que él escribiría las canciones y era el motor y Marie sería la cantante y cara visible. Pero también hubo momentos en los que él se arrepintió de haber el escogido el nombre Roxette.

-No nos vino nada mejor, ¿quizá Marie y Per?, ríe. Al cabo de unos años pensé que era un nombre bastante idiota ha que mucha gente creía que Marie se llamaba Roxette y que yo le llevaba la ropa. Pensé “joder, esto no funciona” pero ya era demasiado tarde.

En su autobiografía, Marie Fredriksson también afirma que Gessle estaba frustrado con el nombre. Y ella da un ejemplo. En un evento con muchas otras estrellas, de repente Tina Turner la vio y gritó:

-Come and sit with me, Roxette.

Roxette había vendido muchos discos en Suecia pero el gran éxito aún estaba por llegar. Y como de costumbre el azar jugó su papel.

Empezaron las grabaciones del disco “Look Sharp” la primavera de 1988. En el estudio había músicos colaborado en sus anteriores canciones, pero Gessle no estaba satisfecho con el resultado esta vez. Al mismo tiempo el legendario técnico de EMI, Alar Suurna, se rompió la pierna y eso le dio la posibilidad a Gessle de hacer un cambio.

Pidió entrar en el equipo a Anders Herrlin, que había tocado en Gyllene Tider. Herrlin había aprendido a programar en el estudio y de repente encontraron el sonido que buscaban en el mundo digital. De repente él se convirtió en técnico para el disco. Así que fuera músicos bienvenidos ordenadores.

-Jonas Isacsson vino con su guitarra y se convirtió en un sonido totalmente propio, explica Gessle.

Y aunque el disco se vendió bien en Suecia, el sueño era despegar en USA. Pero la discográfica de allí no tenía gran interés por Roxette y claramente también habían olvidado los éxitos de Abba diez años antes. El motivo de no sacar el disco allí era que la banda venia de Suecia y que no iban a sonar en la radio americana.

Los éxitos podían haber pasado de largo si no hubiese sido por el alumno de intercambio Dean Cushman que había estudiado conocimientos de informática en Borås. Cuando fue el momento de volver a casa, a Minneapolis, se llevó consigo el disco “Look Sharp” en la maleta.

En casa visitó la emisora de radio KDWB y les pidió que pusieran el disco. Lo dejó allí pero nunca escuchó ninguna canción del disco.

Así que a la semana volvió para recoger el disco pero el jefe de programas de la emisora tenía mala conciencia y le pidió a Cushman que esperara mientras él escuchaba el disco. La canción que abría el disco era “The Look” y el canal pudieron constatar de inmediato que era un hit.

Rápidamente copiaron la canción en una cinta y la enviaron a otras emisoras de radio así que Roxette tenía un hit en la radio de USA a pesar de no haber sacado el disco allí.

No pasó mucho tiempo hasta que la discográfica también despertó y Roxette tuvo cuatro números uno en las listas de USA. Y de esta manera también se abrieron las puertas a todos los demás países.

-Cuando “The Look” se convirtió en número uno en USA nos comercializaron como una banda americana cuando el disco fue lanzado en Inglaterra. Porque si hubiesen dicho que era una banda sueca, ninguna radio inglesa lo hubiesen puesto, así que fue una banda americana durante unos meses ya que en ese momento no existía Google para poder encontrar cualquier cosa, dice Gessle riendo.

 

https://svenska.yle.fi/artikel/2017/08/10/gessle-tyckte-roxette-var-ett-idiotiskt-namn

 

 

Artículo sobre Per en la revista sueco-finlandesa Yle (2a parte)

Hoy en día Per Gessle tiene el garaje lleno de coches de lujo y en sus compañías tienen un capital propio de unos 300 millones de coronas. El echo es que es tan rico como Björn Ulvaeus. Pero no siempre ha sido así. Hubo un tiempo en que vivía como músico de calle y vivía de su mujer.

Gyllene Tider fue el nombre más grande en Suecia a principios de los 80 y sus dos primeros discos fueron enormes éxitos de ventas y las giras agotaban las entradas. Pero a pesar de los éxitos la banda empezó  a sentir que tenía que ir más allá.

-No queríamos ser una banda de teenagers tal como nos habíamos convertido en Suecia, había gente en el público de 10 y 12 años y por aquel entonces nosotros teníamos unos 20 años. Simplemente queríamos crecer un poco en nuestra música también.

Parte del material para el tercer disco, Puls, también iba dirigido a un público un poco más mayor, pero en el álbum también había éxitos de ventas como Sommartider.

-Cuando la estábamos grabando de hecho no era tan atrevida como quedó después. Dejamos fuera mucho material que habíamos grabado y por ello quedó un poco más duro también. Pero ninguno de nosotros en la banda creía que se convertiría en algo grande. Y no creo que nadie en la banda estuviese especialmente impresionado por la estructura. La secuencia de acordes está bastante dada, explica Per Gessle.

En 1983 se rumoreó que algunos miembros de la banda habían entrado en el servicio militar y Per aprovechó para grabar su primer disco en solitario. Los años siguientes lo llamaron también a él pero Per no tenía ningún deseo de hacer el servicio militar, así que fue a su antiguo psicólogo de la escuela. Él pensó que la idea era buena y escribió un diagnóstico que hizo que Per quedara libre del servicio militar.

-Él escribió en el informe que no me podía mover entre mucha gente y que se adaptara a mi trabajo, explica Per y se ríe al recordarlo.

Pero entonces iban a grabar el cuarto disco y ya había algo de frustración dentro del grupo. En parte parecía como si el tiempo más popular de Gyllene Tider hubiese pasado y en parte habían conseguido lo máximo que se puede conseguir, así que el siguiente paso era intentar despegar en el extranjero por lo que grabaron un disco en inglés.

“The Heartland Café” llegó en febrero de 1984 y seis canciones del disco también fueron lanzadas en USA. Ya que no podía usarse el nombre Gyllene Tider, se pusieron el nombre de Roxette. Y el nombre  se usó unos años más tarde pero entonces se trataba del dúo Fredriksson y Gessle.

A Per le había gustado el grupo de rythm & blues Dr. Feelgood y la idea del nombre vino de una de sus canciones. Pero Gessle estaba muy satisfecho con el disco.

-En ese momento no escribí ninguna buena canción y sobretodo ninguna buena letra y teníamos que haber cambiado de productor, dice él cuando quedamos una tarde en Estocolmo para hablar de toda su carrera.

Según Gessle el disco quedó algo así como pop sueco “middle-of-the-road” que no convenció a nadie. Cuando desaparecieron las letras suecas, desapareció también lo único de Gyllene Tider.

-En la reseña del disco en Billboard escribieron “not much happening here” y así lo sentía yo también, dice Gessle.

Con 26 años Per Gessle se sentía de repente como una estrella del pop caducada y no sabía exactamente qué dirección debía seguir su carrera. Gyllene Tider estaba disuelto y la carrera en solitario no quería arrancar, así que intentó escribir para otros artistas.

-Quería intentar ser artista pero la verdad era ya nadie compraba mis discos, dice Gessle.

La discográfica quería que él fuese en la dirección de Ulf Lundell, que estaba en la misma compañía, pero sin embargo Gessle sentía que él aún no había acabado con la música pop. Y es una carga que sigue llevando. Tan pronto como tuvo terminado el nuevo disco de Nashville, que es más acústico y suave, sintió que era el momento de salir de gira y tocar powerpop con Gyllene Tider. Pero en lugar de eso llegó una gira en solitario por el norte que termina en Vasa y Borgå en agosto.

-Pero a mediados de los 80, cuando todo estaba en contra en tu carrera, surgió la idea de apostar por otra cosa que no fuese la música?

-No, tan lejos no ha llegado, dice Gessle riendo. Pero de hecho viví de mi mujer durante un tiempo, que trabajaba en una agencia de viajes, añade él.

Y para ganar dinero viajó junto con Marie Fredriksson (antes de los tiempos de Roxette), Lasse Lindbom (productor de los discos de Gyllene Tider), y Mats Persson de GT por toda Suecia haciendo actuaciones acústicas en calles, plazas y bares. Los beneficios no eran grandes pero tampoco había grandes gastos.

-Pero si después de Gyllene Tider te viste obligado a vivir de tu mujer, ¿quieres decir que todo el dinero que habíais ganado desapareció?

Gessle se mueve un poco incomodo antes de contestar:

-Si, pero en esos tiempos no había tanto dinero. No era el mismo dinero que ahora. Éramos cinco a repartir los beneficios de las giras y yo recibía un poco más ya que escribía las canciones, pero algunas también las había escrito Mats Persson.

Pero al cabo de un rato sale la verdad.

-Si, y naturalmente me compré un coche y un piso, eso es caro, dice él riendo.

Y una cosa es segura. Tanto si Per Gessle hace música como si sale de gira, no lo hace para ganar música sino para conseguir satisfacción por la música y un buen trabajo.

 

https://svenska.yle.fi/artikel/2017/08/02/skolpsykologen-befriade-gessle-fran-armen

Artículo sobre Per en la revista sueco-finlandesa Yle (1a parte)

És un fanático de la música. Ha vivido y respirado música desde que era un niño. Además es el único artista que ha sido capaz de mantener tres carreras diferentes al mismo tiempo y tener éxito con las tres.

Empezó con Gyllene Tider y cuando dan sus conciertos de regreso llenan los grandes estadios al mejor estilo Springsteen.

Junto con Marie Fredriksson convirtió a Roxette más grande que a los mismísimos Abba en USA. El dúo consiguió cuatro canciones en el primer puesto de la lista de singles. Y a lo largo de los años, como artista en solitario, nos ha dado muchos clásicos pop en sueco.

Pero nada ha venido gratis. Per ha sido increíblemente obstinado y no ha desistido a la primera. Y el interés por la música empezó pronto. Antes de cumplir 10 años ya tenía en su colección 100 discos.

-Si, es un poco embarazoso pero tenía la mayor colección en mi entorno, desvela Gessle cuando quedamos una tarde en Estocolmo para hablar de su música, vida y carrera.

Muchos de los discos los compraba a su hermano, que era siete años mayor, y a menudo sin dinero para tabaco. Entonces Per aprovechaba para hacer sus primeras inversiones en música. Y no eran discos cualquiera.

Y fue una suerte que su hermano tuviese buen gusto por la música. En el estante de los discos había Lovin’ Spoonful, Yardbirds e iconos de los 60. Y Per aclara que fue a través de los discos que consiguió sus primeras experiencias con el sonido. Ganaba algo de dinero repartiendo el periódico los sábados.

-Quedé enganchado a la música muy pronto. Tenía 8 años cuando escuché el álbum blanco de The Beatles y el “Blonde in blonde” de Bob Dylan. Además conseguí grandes experiencias con ciertos sonidos como por ejemplo la guitarra en Dizzy Miss Lizzy de The Beatles, o en “End of the day” de The Kinks. Tocabas esos sonidos una y otra vez y suelo decir que quiero crear música que quiera escuchar una y otra vez.

Y ciertamente Per Gessle ha grabado muchísimos hits. Roxette ha vendido 70 millones de discos. Ha construido un enorme imperio de la música y al mismo tiempo el dinero por los derechos han ido a parar a alguna de las compañías que posee.

Pero el principio no fue fácil. En 1978 grabó Gyllene Tider un disco auto costeado que enviaron a todas las discográficas. La mayoría respondió con una negativa. Entre ellos estaban grandes de la historia de la música sueca como Anders Burman, Stikkan Andersson, Björn & Benny, por nombrar algunos. Per Gessle ha guardado muchas de las cartas y están enmarcadas y colgadas en el museo de Roxette en el hotel de Gessle, Tylösand.

Pero en EMI estaba Kjell Andersson que pensaba que había algo especial en el grupo de Halmstad. Él les dio la posibilidad de grabar algunas canciones en el propio estudio de la compañía y paulatinamente llegó el momento de grabar el primer álbum. Pero cuando estaban en el estudio nadie tenía idea de que iba a ser un éxito.

-Creo que todos nosotros estábamos en xoc por haber conseguido un contrato discográfico. Estábamos en Estocolmo y vivíamos en un hotel desierto y todo era con bajo presupuesto. Íbamos en metro a Skärmarbrink donde grabábamos en el estudio pequeño de EMI en el que nadie más quería trabajar. Recuerdo que cada día llegábamos al hotel y escuchábamos lo que habíamos hecho y sonaba fantástico, mágico, pero no imaginábamos que iba a ser un gran éxito.

Cuando Per Gessle tenía 17 años consiguió un trabajo como trovador con un amigo en la administración de Halmstad. Iban por las residencias de abuelos y hospitales tocando y cantando para gente mayor. El repertorio era una mezcla de “Drömmen Moisés Elin”, “Svarte Rudolf”, “Streets of London”, pero también tocaban clásicos.

-Seguro que éramos los únicos trovadores en todo el país contratados a tiempo completo, dice Gessle riendo del recuerdo y de repente recuerda una anécdota especial.

Cada semana recibían una lista con los lugares que debían visitar. Un día tenían que ir al hospital de Halmstad/Långvården. Era un nuevo lugar para ellos, nadie los recibió pero ellos sacaron las guitarras y empezaron a tocar. Probablemente pensaron que era un poco raro ya que en la gran sala solo había dos camas y las personas que había en ella no hacían caso de los jóvenes trovadores.

-Estabamos pasando entre las camas tocando “Proud Mary” cuando entró una enfermera preguntando qué hacíamos allí. En ese momento uno de los pacientes se sentó en la cama mirándonos y la enfermera quedó en xoc. Resultó que habíamos ido al lugar equivocado y que en esa sala estaban dos pacientes que llevaban mucho tiempo en coma, explica Gessle.

La enfermera estaba exaltada, los trovadores salieron rápidamente de la sala y un equipo médico entró para constatar y había ocurrido un milagro con uno de los pacientes.

-Fue el destino que quiso que estuviésemos nosotros allí y esto es una prueba de la fuerza que tiene la música, dice Per Gessle.

 

https://svenska.yle.fi/artikel/2017/07/26/gessle-var-kommunalt-anstalld-trubadur-och-vackte-folk-ur-koma

Entrevista a Per en el Hallandsposten

Per Gessle cierra el círculo dorado en el Brottet.

En realidad él no da entrevistas durante la gira “En vacker kväll”. Pero hace una excepción para Sommarhalland y ante el concierto en Halmstad, en el Brottet el 11 de agosto.

Per explica que no habla para conservar la voz, para no gastarla.

-Así que intentó mantenerme callado tanto como sea posible entre los conciertos. Con Roxette era diferente porque Marie cantaba la mitad de las canciones. Pero aquí… Por ello hay también mucho jengibre fresco y agua de miel.

Per le ha puesto a la gira el nombre de “selfie musical”.

Pero también es la primera vez durante sus casi cuatro décadas en el negocio que toca canciones de sus tres carreras artísticas: Gyllene Tider, Roxette y en solitario.

Con un toque acústico y diferente a través de la pedal steel de Ola Gustafsson y el violín de Malin-My wall.

-Ha sido muy divertido poder atacar las canciones de una nueva forma. Lo más difícil ha sido encontrar el equilibrio. Quiero decir, es una banda de ocho músicos y no hay ningún músico que se cruce con otro. Y aunque no haya sombreros de Nashville, el disco ha sido claramente coloreado con ello, explica Gessle refiriéndose al disco “En vacker natt”.

-Así que así como hemos hecho esto por nosotros, para inyectar nueva sangre musical, también lo hemos hecho por nuestros fans que nos siguen fielmente.

Per también ha teñido canciones para escoger. Unas mil tiene registradas en Stim. Cuando empezó la selección para la gira, tenía escogidas 70, que después se quedó en 27-28.

-Ciertamente quedó muy “matador” para acabar en un concierto de una hora cincuenta y cinco minutos. En realidad no me gustan conciertos de más de una hora y media pero sin embargo no parece tan largo ya que se necesita espacio para lo acústico y lo tranquilo.

Pero alguna que otra perla inesperada también está en el setlist. Como “Honung och guld” de Gyllene Tider y sus propias canciones “Vilket håll du än går” y “Spegelboll”.

-Iban bien en el setlist. Teníamos muchas de este tipo, pero no se pueden tocar cinco, seis canciones de estas en una gira así,  al aire libre con un público con ganas de fiesta. Probamos varias, como “Revolver upp” y “Vandrar i ett sommarregn” de Gyllene Tider o “Big L.” y “Perfect day” de Roxette. Pero no eran necesarias. Pasó lo mismo con el disco de este otoño “En vacker dag”, probamos algunas canciones del disco pero no parecían adecuadas.

Cuando la gira llegue a Halmstad el 11 de agosto habrá dado 14 de un total de 21 conciertos desde la premier delante de 8000 personas en el Sofiero de Helsinborg a principios de julio.

Así que va todo como un guante para Per, Christoffer Lundquist (guitarra), Clarence Öfwerman (teclados), Magnus Börjesson (bajo), Helena Josefsson (voces), y los nuevos Ola Gustafsson, Malin-my wall y Andreas Dahlbäck (batería). O…?

-Yo suelo decir que se tarda unos 40 conciertos antes de que quede realmente bien, cuando está todo realmente en su sitio, ríe Per.

Ademas hay un viejo conocido como técnico de sonido, Alar Suurna, que estaba en los primeros discos de Roxette.

-Alar es muy bueno con el sonido, sobretodo en lo atañe a las voces. Así que también ha pensado en cómo suena, qué hay que quitar y qué necesita completarse, nunca hemos trabajado asi

-Pero es difícil eso. Antes de conocer los límites, debes rebasarlos, ir demasiado lejos y cometer errores. Sino no sabes lo que funciona y lo que no en directo.

Por eso cada concierto es único dependiendo del día, hora, ambiente, tiempo, la claridad del día y de si es un festival o un concierto normal.

-Si, se puede enfocar el concierto hacía muchas diferentes direcciones. Y si es un festival es un set más corto. Entonces podemos quitar cuatro, cinco canciones, quizá alguien se une y entonces intentamos encontrar también un nuevo final.

-Pero solemos empezar un poco lento, un poco relajado para después dar la tanda de hits al final. Porque parece innecesario volver a bajar la energía una vez la has construido.

Después de miles de conciertos por el mundo naturalmente él se ha vuelto más seguro y ha encontrado la rutina.

Mucho ha cambiado desde las primeras giras con Gyllene Tider a principios de los 80. Entonces no había teléfonos móviles, tablets, gps para encontrar los lugares de los conciertos o Spotify.

-No, y ahora no existe el motel Esso, el walkman Sony o las cabinas de teléfonos, sonríe Per.

Pero también muchas cosas son igual.

-Si, es la misma espera de 22 horas en las dos horas en el escenario. Y tocamos a las 21, la prueba de sonido es a las 16 y la cena a las 17.

Pero no creo que Per haga nada durante sus ratos libres entre los conciertos.

-No, escucho mucha música, escribo canciones y hago nuevos programas de radio para Nordic Rox. Así que no hay descanso.

Pero sin embargo su aportación como invitado en Mix Megapol cinco días a la semana está pregrabado.

-Si, solo presento una canción propia y una canción que me gusta. Lo grabamos todo en mayo en unas horas así que no estoy allí cada día…

Hace 14 años que Per Gessle tocó por última vez en el Brottet, con la gira Mazarin en 2003… Desde entonces ha tocado en Örjans Vall (su gira en solitario “En händig man” en 2007 y Roxette 2015) así como Marknadsplatsen (Gyllene Tider en 2004 y 2013, y Roxette en 2010).

-Tocar en casa siempre es especial porque es aquí donde estamos, especialmente en los veranos, echamos un ojo al hotel (Hotel Tylösand, del que Per y su mujer Åsa son copropietarios) y es a Halmstad donde vamos después de los conciertos si no está muy lejos. Y Brottet es algo totalmente diferente, mucho más bonito.

 

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