Roxette suena como de costumbre.
Ya cuando fue editado «Charm School hace un año, Roxette había empezado a sonar más como los proyectos en habla inglesa en solitario de Gessle, con menos bajo y no demasiada Marie en el micrófono.
El 23 de marzo se edita el nuevo disco «Travelling», donde la banda ha reunido una parte de material nuevo mezclado con material viejo. El primer single «It’s possible» es la canción más fuerte de todas las nuevas, pero son las viejas las que destacan. Yo me quedo enganchada, entre otras, a «Perfect Excuse», que es rescatada del disco en solitario de Per Gessle «Party Crasher».
Tan pronto como le das al play, se eschucha que es Roxette. A pesar de que algunas nuevas canciones hacen levantar el disco, cuánto más lo escuchas mejor te parece. No es innovador, y la última canción es, no del todo inesperado, «It must have been love».
Es de fácil escucha y los fans comprarán el disco por su recopilación, pero probablemente el dúo no consiga nuevos fans. Quizá no sea la intención? A pesar de todo, siguen agotando entradas en los conciertos de todos los rincones del mundo.
Fuente: Hallandsposten