Entrevista a Marie en la revista sueca Focus

A la músico y artista Marie Fredriksson le encanta ser vista, pero prefiere no hablar de ello.
La manager Marie Dimberg, que está sentada con nosotros durante toda la comida en una sala de prensa, es amiga, manager, controladora de accesos, todo a la vez, para Marie Fredriksson. Las dos han trabajado juntas durante casi 30 años. Cuando la cantante Marie piensa en cómo expresarse o sobre los hechos de la larga carrera, la manager Marie llena los huecos.
Es como un cuento de Disney. La gran estrella lucha por su vida, en gran medida ella es declarada muerta pero se recupera y un día puede volver a hacer lo que le encanta hacer, cantar e incluso estar en un escenario. Para después, con Roxette, recibir el júbilo del público en los arenas más grandes de Sudamérica. La historia probablemente terminaría con el otoño de 2013, cuando ella, por fin, vuelve a cantar en sueco.
Marie Fredriksson no pudo saber como de malo era, hasta qué punto estaba cerca de la muerte. En 2002, con 44 años, le diagnosticaron un tumor cerebral y después el diagnostico fue cáncer. La capacidad despareció temporalmente, la visión sigue siendo mala y ella sigue estando delgada, tan delgada.
Han tardado 6 años, ella, su marido Mikael Bolyos y el productor Christoffer Lundqvist, en hacer lo que será el primer disco de Marie Fredriksson en sueco y con su nombre, después del disco de versiones “Min bäste vän”, en 2006. Además llegó por el camino el regreso de Roxette, con dos discos y una exitosa gira mundial.
“Nu” se llama el disco en el que ella ha escrito la letra para una canción, “Sista sommarens vals”. A su manera pausada, ella explica que fue maravilloso hacerla. La idea simplemente llegó y después fue todo muy fácil. Maravilloso también es la palabra que ella utiliza cuando describe el sentimiento que tuvo cuando grabó las nuevas canciones en sueco.
Cuando Marie Fredriksson enfermó, fue como caer en un agujero. Es como ella lo describe y cuánto más bien de salud estaba, más echaba de menos cantar. Es lo que ella sabe hacer, es lo que a ella ya le encantaba hacer de niña, ella despertaba a su familia cada mañana el fin de semana, cantando en el baño, dónde sonaba mejor, había mejor eco. Pero cuando llegó la enfermedad, Marie estuvo un largo tiempo sin cantar. Después empezó a cantar para ella misma aunque no con plena energía.
El apoyo y la confianza de Mikael Bolyos y Christoffer Lundqvist regresa a ella una y otra vez. Dos años con Roxette también han hecho que su voz haya mejorado más y más. Ella se fue atreviendo más y más y la confianza en si misma se hizo más y más fuerte.

-Debo decir que el que ha significado más es Per Gessle. Él creía mucho en mi cuando volvimos a arrancar con Roxette. Pensé que no iba a aguantar esto, que era demasiado duro para mi. Pero él escribió muchas canciones nuevas, un nuevo disco entero. Todo fue mucho mejor de lo que yo había creído.
Ella explica sobre cómo se siente como en casa, en movimiento, en las giras con los músicos con los que siempre se ha sentido mejor. Allí he evitado “toda la mierda de machaque sobre enfermedades”. Pero ciertamente, después de su enfermedad ella ve la vida de otra manera.
-Estuve tan cerca de morir. Tan cerca. Es un milagro que esté viva. Simplemente me había decidido. A veces pienso que no comprendo que he sido tan fuerte como he sido. Siempre he dicho que no tengo tiempo para morir. Hay muchas cosas que quiero hacer en la vida. Ah, entiendes el infierno que han pasado Micke y los niños. Pero lo superé…
Ella es buena no haciendo nada, como mirar flores. Pero dibujar y pintar es y siempre ha sido siempre importante para ella, que entre otras cosas, ha hecho dos exposiciones, “After the change” y “Ett bord i solen”.
Desde que Roxette, que fue un experimento desde el principio, nació en 1986, la carrera musical de Marie Fredriksson ha estado dividida en dos formas de expresión totalmente diferentes, pero igual de necesarias. Su melancolía ha podido mostrarse en los discos propios, y Roxette ha sido “más fiesta, más yohoo”. Asimismo, ella apunta, dudando un poco, que lo propio en sueco, “quizá es más yo. Es más cercano a mi”.
El día antes del encuentro en Södermalm, navego en el “Öppet arkiv” de SVT y encuentro un capítulo de la serie de música “Gig” de febrero de 1987. Unos Roxette vestidos de negro están de visita e igual de seguros de lo que parecen cuando tocan sus canciones más típicas, igual de inseguros e incómodos parecen Per Gessle y Marie Fredriksson cuando son entrevistados. Si uno se pregunta porque les ha ido tan bien a Roxette, probablemente esté la respuesta en parte allí. Y en su testarudez y en las canciones, claro. Marie lo expresa así: “Somos gente normal. Estamos bien en lo que somos, tanto yo como Per. No somos para nada complicados.”
Esa timidez sigue ahí, según la propia cantante. No son de los quieren llamar la atención. Pero ciertamente, como en todos los artistas, ella tiene una parte exhibicionista.
-En el escenario me siento segura. Allí me vuelvo segura. Me encanta, aparecer allí y en ese momento. Pero quizá no se habla de ello…

»Jag har alltid sagt att jag inte har tid att dö«

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