Per Gessle consiguió tocar con 2 bandas.
Halmstad Roxette y Gyllene Tider
Marknadsplatsen, Halmstad
Sábado 14/8 2010

Podía haber empezado mejor. Justo pasadas las 5, cuando el público entró en tropel al Marknadsplatsen, empezó a llover, y siguió lloviendo cuando tocaron los teloneros.
Es genial cuando miles de personas están con sus chubasqueros y ponchos en colores chillones.
Pero Per Gessle es conocido como el gran cantante del verano sueco y el amor parece correspondido, porque la lluvia cesa cuando Roxette salen al escenario. Arrancan con los acordes de “Dressed for success” seguido de “Sleeping in my car”, y Per y Marie están en casa. En doble sentido.
Ante el concierto, he leído mucho sobre la mala forma de Marie Fredriksson, pero quedo positivamente sorprendido. Al principio del concierto, pierde alguna estrofa, pero mantiene el ritmo.
Su enfermedad y regreso también dan un encuadre mágico a la noche y no hay ninguna duda de a quién de los dos quieren más los fans esta noche.
“¡Marie! ¡Marie!” gritan entre las canciones con diferentes entonaciones, dependiendo de qué parte del mundo vengan.
Roxette colocan en fila hits y canciones menos conocidas y a veces se vuelve denso, con arreglos monótonos. En general cada canción contiene un solo de guitarra de Christoffer Lundquist, pero me pregunto por qué no varían más. De hecho, tienen un teclista como Clarence Öfwerman.
Los cambios de sonido vienen en cualquier caso en las canciones lentas. Marie no consigue hacer subir “Wish I could fly” pero hace una bonita desgarradora “Perfect day”.
Lo mejor de todo es un rato más tarde cuando ella y Per, con solo una guitarra acústica, se lanzan con “Things will never be the same”, una de las canciones más fuertes del dúo.
“ No está lejos de Halmstad a Hollywood”, dice Per cuando él y Marie después se deslizan en el hit “It must have been love”. Al cabo de un rato vuelve el resto de la banda al escenario y pronto el público ha tomado toda la canción.
Parece que todos estén preparados. Los que están a mi alrededor cantan todas las canciones, no solo estribillos conocidos como “How di you do”, “Dangerous” y “Joyride”.
Esta última es también una de las canciones top de la noche con su estribillo perfecto, y es también el final del set normal.
Pero naturalmente vuelve la banda. Marie hace una de las aportaciones más fuertes de la noche en “Listen to your heart”, seguida de “The Look”, donde parece como si el canto al unísono se escuchara hasta Skansen.
Despúes iba a acabarse, pero en lugar de eso, sacan al escenario una nueva batería y un órgano. Pronto están allí Gyllene Tider con dos de sus homenajes más clásicos al verano: “Juni Juli Augusti” y “Sommartider”.
Después Per empieza a cantar el himno que a menudo termina los conciertos de Gyllene Tider. Más tarde se introducen incluso Roxette en el escenario y cuando Marie coge el micrófono, llega un alarido en éxtasis del público, con las lágrimas bajando por las mejillas.
Per y Marie cantan “När alla vännerna gått hem”, pero a juzgar por el canto al unísono, todos se han quedado. (“När alla vännerna gått hem” significa “cuando todos los amigos se han ido a casa”)
http://hallandsposten.se/nojekultur/recensioner/konsertrecensioner/1.923534-per-gessle-fick-spela-med-tva-band