«Nu» (3 de 5)
La mejor música raramente trata de felicidad. La historia del pop, incluso la parte más comercial, está llena de corazones rotos, oportunidades perdidas, miseria y muerte.
Es en la oscuridad donde se encuentra el gran drama, y raramente se saca más fuerzas de las canciones más deprimentes y miserables.
Cantar sobre la luz, la alegría y la harmonía es mucho más dificil. Queda fácilmente un poco ridículo y banal. Marie Fredriksson es una de las pocas que realmente puede.
Toda su exitosa carrera en solitario ha estado repleta de canciones que ofrecen consuelo y fe. «Ännu doftar kärlek», «Den sjunde vågen», «Den bästa dagen», «Efter stormen», «Min trognaste vän».
Naturalmente se trata de que la estrella mundial de Östra Ljungby es una cantante excepcional, una de las pocas que hace que cualquier palabra signifique más que escrita en un papel.
Hoy en día ella canta además esas canciones sobre felicidad y agradecimiento con una credibilidad que nunca nos hace dudar ni una milésima de segundo.
«Nu!» es el primer disco con material nuevo en sueco desde «I en tid som vår» en 1996 y el primero al otro lado de ese tumor cerebral que cambió su vida. Hizo el álbum en inglés «The change» en 2004 y un disco de versiones 2 años más tarde, pero este parece el regreso «auténtico» de Marie Fredriksson como artista en solitario.
Y se caracteriza más que nada lo que ha hecho de la esperanza, la luz y capturar sentimientos. Canciones como «Det bästa som nånsin kan hända» y «Vad vore jag utan dig».
En gran parte es una asunto familiar, el marido Micke Bolyos ha producido y escrito la mayoría de las canciones. Da al disco un ambiente íntimo, para bien y para mal. La música se envuelve con calor y gran minuciosidad pero se mueve en un marco musical muy seguro: Beatles, baladas y un poco de rock con sabor de los 80. Viejos amigos y conocidos como Uno Svenningson, Ulf Schagerström, Kenneth Gärdestad y Johan Kinde han ayudado con las letras.
Se siente a veces conocido y probado, de forma inesperada en 2013 y por lo tanto no es tan emocionante como este tipo de retorno podría ser.
Es una pena que la cantante haya escrito tan poco. Su única canción, «Sista sommarens vals», tiene una especie de médula y temperamento que con mucho gusto habríamos escuchado más.
Por otro lado da motivo para esperar una continuidad bastante cercana.
Mejor Canción: «Känna dig som hemma». La única aportación de Per Gessle en el disco es una balada tierna sobre amor cotidiano. Construir esta especie de ambientes con palabras como «volear» y «secadora» exige tanto su lápiz como su voz.
http://www.aftonbladet.se/nojesbladet/article17842403.ab