Entrevista a Marie en el Dagens Nyheter

Contra todo pronóstico. Marie Fredriksson ha vuelto. Después de una horrorosa lucha contra la enfermedad, ella saca ahora un nuevo disco en solitario con letras originales en sueco. La última vez fue hace 17 años. Hubo enmedio un tumor cerebral.
Pequeña como un gorrión, vestida de negro y envuelta en una chaqueta de toques militares detrás de su taza de café. Marie Fredriksson tiene frío fácilmente. Cambió incluso la casa de Haverdal por una en España por el calor.
Su nuevo disco se llama “Nu!”, claro. No se descarta nada en la vida después de haber sobrevivido un cáncer.
Su marido Mikael Bolyos y ella han hecho el álbum juntos en el estudio de su casa en Djursholm
con ayuda de Per Gessle, Ulf Schagerström, Uno Svenningsson, Johan Kinde y Kenneth Gärdestad. Ella está muy contenta del resultado.
-No te imaginas lo que me apetecía este disco. Y estoy tan contenta de tener en el disco una canción propia, “Sista sommarens vals”. Me ha costado mucho tiempo volver después de mi enfermedad y me lleva muuuucho tiiiiempo escribir. Pero cuando sale, a menudo es muy es muy bueno, constata ella.
“Nu!” es el primer disco de Marie Fredriksson con letras originales en sueco desde 1996. Hubo un tumor cerebral enmedio, con un 90% de posibilidades de muerte. Se lo diagnosticaron después de haber salido a hacer jogging. Su marido, que de casualidad estaba trabajando en casa ese día, la encontró en el baño. Le dieron la noticia después de pasar por los rayos x en el Karolinska. Fue el 11 de Septiembre de 2002. Los fans formaron pronto una cadena de oraciones por ella.
-La maldita fecha, 11 de septiembre, que ya era una fecha asquerosa…Fue un gran shock, una catástrofe. Tenía dos niños pequeños, Oscar no tenía más de 4 años entonces, Josefin 9. Pero yo ya había notado el año anterior que había algo en mi cuerpo que no estaba bien.
La enfermedad la hizo cerrarse tanto de la música interna como externa. Ella quería silencio. No ver a gente. El silencio sigue siendo una de las mejores cosas que hay, dice ella. Así que empezó a dibujar y pintar en el comedor de casa donde se encuentra la luz perfecta. La autoconfianza fue creciendo poco a poco. Tres años después del diagnóstico, tuvo su primera exposición, una colección de retratos al carbón en la galería Doktor Glas.
-Yo no quería escuchar música, me quedé bloqueada. Imagínate -no podía hablar, leer, contar… si, sigo sin poder contar, constata ella señalando la medida del tumor detrás de la oreja izquierda.
Ella vuelve al adjetivo agradecida varias veces. Agradecimiento por estar viva, poder volver a cantar y volver a hablar. El sobrevivir lo hizo con pura ira, cree ella.
-Me negué a tomarme la enfermedad en serio, despertó una fuerza en mi. “Me saldré de esta, lo arreglaré”. El estar tan decidida fue mi salvación. Pero sin embargo hubo muchos tratamientos, muchísimos medicamentos, radiación, quimioterapia y cortisona.
El trabajo con el disco “Nu!” empezó hace 6 años, aunque durante dos de esos años ha estado de gira con Roxette en 4 continentes delante de 1,4 millón de personas.
-¿Qué es lo que concretamente te toma tiempo cuando haces música hoy?
-Que soy tan autocrítica, pero estoy mejorando en ese aspecto. Ahora me tomo las cosas con calma, debo decir. Ya no hay estrés en mi vida, lo cual es genial.
En el nuevo disco canta esa hija de cartero de Östra Ljungby sobre miradas atrás, alegría y el futuro, “es ahora que cada paso es el primero que doy/es ahora que cada momento es el más grande que tengo”. La melancolía es al mismo tiempo también esta vez un trasfondo en su música. Ha sido así desde que era pequeña.
-Yo siempre he tenido dos lados por decirlo de alguna manera – y también soy géminis. Un lado muy melancólico, a menudo cantaba folk muy triste ya cuando era niña, y el otro lado, “yohoo, auténtico delirio”, como en Roxette.
Ella creció con el disco “Blue” de Joni Mitchell, John Holm, Jimi Hendrix y Rolling Stones.
Hoy en día, ella también escucha mucho blues y jazz.
-No quiero atarme a ningún género musical manteniéndome solo en una cosa, soy géminis, vuelve a apuntar ella.
Sin embargo el festival Melodi no es algo que la seduzca. Se lo han pedido muchas veces, pero piensa que es un error concursar en música. Ella nunca lo ha pretendido sus raíces progresistas rojas. Tan tarde como 2006, ella cantó canciones de Mikael Wiehe y la canción con conciencia de clase “Ingen kommer undan politiken”.
Su relación con la música pop fue gracias a Per Gessle que la influyó. A principo de los 80 Gyllene Tider y el grupo de Marie, MaMas Barn, compartían local de ensayo debajo de una residencia de ancianos en la pequeña Harplinge en las afueras de Halmstad. Ella debutó en solitario en 1984 y después fue alternando giras mundiales con Roxette con discos propios en sueco.
-Obviamente la gente sigue recordando mis viejas canciones. He recibido mucho calor de gente que está contenta de que ahora vuelva a salir de gira con canciones como mi “Ännu doftar kärlek”. Incluso la princesa Madeleine me pidió cantarla en su boda, aunque es una canción que parece como si no la hubiese hecho en cien años.
Ella piensa que su nuevo disco contiene canciones que se parecen a las antiguas, pero también una mezcla más grande y una nueva fuerza. La voz ha bajado una pizca.
-Cuando canto soy fuerte ahora, pero ya que me es difícil leer, tengo que aprenderme todas las letras
de memoria hoy. Pero nunca he estado tan segura como cantante, antes de Roxette, a menudo tenía poca confianza en mi misma. Las giras y todos los ensayos con Per me han ayudado enormemente.
La música vuelve a ocupar un lugar grande en su vida. Asimismo tiene tranquilidad, un canto repentino en el jardín o paseos bordeando el agua de Stora Värtan se ha convertido en algo importante para ella. Sin embargo le pareció genial el estruendo que creó Roxette el año pasado en escenarios de Mexico City, New York, Ciudad del Cabo, Pequín, Moscú y Sydney. Un éxito total.
-Estoy tan agradecida de haber podido vivirlo otra vez, poder cantar en Suramérica y Australia ha sido mágico. Ha ido fantásticamente bien a pesar de haber pasado tantos años, no se podía creer, dice ella con énfasis en el inconfundible acento del noroeste de Skåne. Disfruto realmente del día. Miras la vida de otra manera después de haber pasado por lo que yo he pasado.
Próximamente Marie Fredriksson y su marido Mikael Bolyos trabajarán con un proyecto de jazz, eventualmente quizás también con blues. Además hay planes de más giras con Roxette. Cuando empieze el año, espera primero 19 conciertos en solitario, empezando el 19 de febrero en Helsingborg. Será en salas de conciertos pequeñas. Ella está visiblemente encantada con lo que nos espera.
-También voy a intentar escribir más música ahora. Tengo un montón de fragmentos de letras en casa para clasificar. La música siempre ha sido fácil para mi, pero una letra entera es difícil y es tan condenadamente bueno conseguir una que realmente se sienta aquí en el pecho, dice ella mostrando dónde.
-Es lo más difícil.

http://www.dn.se/kultur-noje/musik/nu-flodar-marie-fredrikssons-musik-igen/

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