Aftonbladet (4 de 5)
Todo está libre de errores. Pero las fuertes experiencias en la música muy rara vez van atadas a la perfección.
14 años más tarde Marie Fredriksson da a sus clásicos pop suecos un giro en directo totalmente nuevo con lo que es imposible no emocionarse.
La acogida es enorme.
Mientras dos lámparas de un azul pálido solo iluminan la silueta de Marie Fredriksson en la oscuridad, reina la alegría en el konserthus de Helsingborg. Después de una versión acústica de “Så stilla så långsamt”, solo acompañada del guitarra Christoffer Lundquist, suena casi como si hubiese 10 veces más de gente en el local que las 800 personas. Aquí está la cantante entre amigos, muchos venidos de otros países.
Pero es una noche y un comienzo de gira especiales. Por primera vez desde el año 2000, la cantante sale a los escenarios a cantar su material sueco. Actuaciones en salas de conciertos delante de un público sentado y con una intimidad lejos de las giras de Roxette en arenas.
La premier es más que eso por supuesto. Estar al lado de Per Gessle es una cosa, llevar el peso de un concierto en solitario es algo totalmente distinto. Y ciertamente, la pausada puesta en escena quizás desvela la lucha por la que ha tenido que pasar ella. Unas líneas y palabras hacen que Marie se ponga en marcha.
Puramente en cuanto a la voz es imposible no derribarse por el viaje que la cantante ha hecho. Cuando todo está en armonía, como en la nueva “Sommarens sista vals”, “Ännu doftar kärlek” o la formidable “Efter Stormen”, es difícil imaginar que la voz haya sonado jamás con más fuerza. Para ello Marie ha conseguido un nuevo peso emocional en las letras más antiguas que a veces coge por sorpresa. Frases como “dröm dina drömmar så länge du känner liv” (“sueña tus sueños mientras sientas vida”) en la versión llena de fuerza de “Sparvöga” se sienten tanto como se escuchan.
Hay un poco de dudas por ser la premier, pero Marie Fredriksson crece durante todo el concierto. Junto con una buena banda a menudo mágica, la cantante tiene todas las condiciones para hacer de la gira en solitario un éxito tanto para ella misma como para los fans.
Marie Fredriksson:
Premier de la gira en el Konserthus de Helsingborg.
Duración: aproximadamente 90 minutos.
Público: 800 personas.
Lo mejor: “Sparvöga”, la voz de Marie en “Ännu doftar kärlek” y el final instrumental brillante en “Den sjunde vågen”.
Lo peor: entiendo que Marie ya no es una una máquina incansable. Pero con la curva hacia arriba de la noche, me hubiese quedado sentado allí media hora más.
http://www.aftonbladet.se/nojesbladet/musik/live/article18401927.ab