Álbum de Gessle a la antigua con canciones realmente bonitas.
«En vacker natt» (4 de 5)
Per Gessle vuelve a poner su carrera en solitario en el foco y en el nuevo disco «En vacker natt» hay varias canciones bonitas. Sobretodo los dúos con Lars Winnerbäck, Helena Josefsson y Savannah Church.
Per Gessle alberga una pasión de larga vida por la música pop, la suya propia y la de otros. Después de todos los años de éxito con Gyllene Tider, Roxette y bajo su propio nombre, sigue estando fascinado por elaborar canciones, editar discos, estar en el escenario, echar un vistazo a las listas de discos, construir archivos y dejarse entrevistar sobre sí mismo y todos sus artistas favoritos.
El icono de Halmstad siempre ha llevado cambio de marchas y este año es su carrera en solitario lo que está en el foco. El nuevo álbum «En vacker natt» es el primero de dos discos, «En vacker dag», sale a la venta en Septiembre, y será completado con una gira de verano, «En vacker kväll».
«En vacker natt» es un álbum a la antigua con ocho canciones, distribuidas en la clásica duración del vinilo, 32 minutos. El fotógrafo y amigo Anton Corbijn sacado fotos de Gessle. Lo ha hecho muchas veces antes y siempre es de la misma forma, sea Gessle, Depeche Mode o U2 quien esté delante de la cámara: en blanco y negro y negro profundo. Me gusta más la foto de familia emotiva de la portada, con la hermana fallecida de Gessle en un paisaje de archipiélago.
El álbum es el primero desde el «Partycrasher» de 2008, pero va más unido a «Mazarin» y «En händig man» en la ambientación suave y pensativa. Está grabado principalmente en Nashville con músicos suecos y americanos y tiene un sonido acústico placentero, a veces con un toque de country.
Las letras y la voz son reconocibles, aunque las canciones están caracterizadas por seriedad y nostalgia. Ese ambiente un poco luminoso y ronco no es fácil de amar, pero aquí hay algunas canciones realmente bonitas, sobretodo tres duos.
«Småstadsprat», con Lars Winnerbäck, tiene una melodía muy bonita y una letra encantadora. Podría haber sido una canción escrita por este.
El dúo con Helena Josefsson, que lleva muchos años cantando con Gessle, es un poco monótona, pero es una cantante que puede ensalzar lo que sea.
Aproximadamente se puede decir lo mismo de la canción que cierra el disco, «Far too close», un dúo country con Savannah Church, que podría llamar a la puerta de Alison Krauss y pedir hospedaje para pasar la noche.
También hay que nombrar «Allt tickets så fort», que suena más a Los Angeles que a Nashville. Gessle ha sacado su interior hippie y ha escrito una canción que está entre David Crosby y Joni Mitchell y le puesto la guinda de la guitarra eléctrica de Christoffer Lundquist.
No todo es tan bueno. «Tittar på dej när du danzar» no entra en la historia y «Några glas rosé» es una historia de amor con sabor a Neil Young en las estrofas. Uno puede pensar que la línea «vi blev kära ett tu tre/över några glas rosé» debería ser imposible de escribir después de tantos años componiendo. Pero no, Gessle lo canta sin una pizca de ironía.
https://www.svd.se/ett-gammaldags-gessle-album-med-riktigt-fina-latar