Per Gessle -El provocador tranquilo.
Ha vendido más de 60 millones de álbumes, ha sido 4 veces nro 1 en la lista de Billboard y escribe hits pop que abraza a todas las generaciones. Sin embargo Per Gessle es increiblemente provocador para muchos suecos. Johan Wirfält viaja a su Halmstad de la infancia para tratar de entender como tímido friki de la música de 54 años, de la costa oeste, puede despertar sentimientos de toda una nación cada vez que sube a un escenario.
En Tylösand están los atuendos para los ensayos. Abajo del hotel hay 7 klms de playa cubierta de arena blanca. Es finales de mayo, un día de preverano fenomenal en la costa oeste, pero Tylösand está desierto ya que unos 50 colaboradores de EMI tienen una fiesta personal en el hotel de Per Gessle justamente hoy.
Fuera de la sala de prensa Harplinge -probablemente el nombre esté cogido del pequeño pueblo a las afueras de Halmstad donde GT tuvo su primer local de ensayos -esperan guitarras Gibson y Rickenbacker en un estante. Dentro de la sala hay órganos Farfisa y un set de batería con el nuevo logo de Gyllene Tider, GT.
Apenas quedan 6 semanas para que la banda vuelva a salir a la carretera. La última vez, 2004, GT atrajo casi medio millón de personas, la gira más grande en la historia de Escandinavia. Los preparativos van según los planes. Cuando el nuevo disco de GT “Dags att tänka på refrängen” salió a finales de abril, desplazó a Håkan Hellström del primer puesto en la lista de álbumes y estuvo aparcado en el nro 1 varias semanas.
La primera semana de mayo, de cada dos discos vendidos en Suecia, uno era el disco de GT.
Ahora Gessle, Micke “Syd” Andersson, Göran Fritzon, Anders Herrlin y Mats “MP” Persson están en Halmstad para ensayar para la gira. Durante los próximos días GT estarán tocando su catálogo de canciones. Lo puramente musical está desde hace tiempo en la columna vertebral, el tiempo que estén en Tylösand es para encontrar la base de unas 30 canciones para tocar en la gira. Las semanas antes de la premier, la banda alquila el Halmstad Arena para vivir el propio show.
-Pero esta bicicleta puede andar. Cuando Roxette empezó su gira mundial en 2010 en Halmstad, subimos todos nosotros al escenario y tocamos un par de canciones de Gyllene como diversión. Habiamos ensayado 15 minutos, dice Micke “Syd”, el enérgico batería de la banda.
En otra parte del hotel Per va dando zancadas en una de las terrazas. Tiene con él a la maquilladora Lisa Derckert. Su pelo -contantes cambios todos estos años- “primero moreno, después rubio, depués lila y ahora un poco de cada”, se ríe él- está donde debe estar. Hoy la largura se acerca al estilo de Ramones como tenía Gessle al principio de la carrera, pero la raya en el medio ha substituido al flequillo.
Va vestido según los mismos principios, correcto sin destacar: botas Chelsea, jeans Dior, camiseta negra, gafas de sol de Tom Ford y chaqueta motera de Gucci.
Él no lo dice con arrogancia, sino como una constatación de un hombre de mediana edad que sobretodo lleva diseño glamuroso italiano porque es lo que se espera de él después de una larg carrera de 30 años en el negocio de la música. Para la sesión de fotos que pronto va a comenzar, Per Gessle se cambia a una camisa de piel inspirada en el western, de Dolce & Gabbana.
Ahora estamos en casa. En muchos sentidos este territorio está a apenas 10 klms. del centro de Halmstad, en el universo de Per Gessle. A un kilómetro y medio de la ciudad está su casa camuflada entre el mar y un alto muro, y a finales de los 90 tomó a su cargo, junto con el exjefe de TV4 Björn Nordstrand, el hotel Tylösand.
Yo mismo crecí en Halmstad, y de joven descubrí pronto que alrededor de Tylösand -Tylösand como idea- había mucho de la música de GT: el paraíso de verano de la costa oeste donde las chicas son las mejores que hay, la metrópolis de la fiesta donde todo parece ser “hej hej” pero el rey de la arena (kung av sand) sin embargo despierta solo a la intemperie.
-¿Bajamos a la playa y hacemos algunas fotos, Per? Pregunta el fotógrafo Eric Broms.
De camino al hotel pasamos la piscina. Unas niñas de unos 10 años se están bañando, y cuando ven a Per, empiezan a gritar y a hacer señas con los brazos como si estuvieran en un concierto de Justin Bieber.
“Buen trabajo PG, sin embargo tienes 54 años” pienso yo.
Pero está claro que esto dice algo bastante fundamental sobre Per Gessle. Su música es del estilo único que tanto puede gustar a niños, adolescentes y padres. Al mismo tiempo Per Gessle tiene la capacidad de dividir Suecia en 2, los que les gusta y los que no.
De la misma manera las opiniones sobre Per Gessle están divididas. Sí, él es un creador de hits ridículamente talentoso. Pero su público nuclear está entre los que compran discos en las gasolineras. Los críticos de música a menudo desprecian sus letras banales. Y no es Per muy tacaño?
Mientras continuamos con la sesión de fotos en la playa piensa en que hay una conexión entre ellos. Una especie de hombre de Halmstad?
El período de crecimiento de Gessle es uno de los más documentados de la música de Suecia. Fue influenciado por el pop y se dice haber estado orgulloso de tener 100 discos, lejos de todas las herencias del hermano mayor, ya con 10 años. Pronto el joven Per empezó a estudiar los artículos en revistas de música como Melody Maker y NME, más que las lecciones de matemáticas.
Se deduce que fue una infancia segura, casi de pequeño burgués en una pequeña ciudad junto al mar. Al miemo tiempo la familia Gessle se mudó varias veces en la zona de Halmstad “una especie de pérdida de raíces en la familia” como experimentó Gessle en la adolescencia:
-No puedo responder sobre si la mudanza era dura o no. Pero pensaba que la vida en general era dura. Así que me refugiaba en la música. Iba tirando con una guitarra de cuerdas de nylon intentando imitar a Leonard Cohen, dice él.
Halmstad era, a finales de los 60 y principios de los 70, una ciudad que buscaba a tientas una identidad. En Furet, en la zona norte de Halmstad, poco a poco se habia urbanizado mientras las familias con niños de clase media construian sus propias casas modestas. Entre ellos estaba la casa de los Gessle -papá Kurt (nacido Johansson) era pequeño empresario en el negocio de la fontanería mientras que mamá Elisabeth trabajaba como profesora de pintura y en artesanía. Los hermanos Gunilla y Bengt tenían 14 y 7 años respectivamente cuando nació Per en enero de 1959, como el pequeño de la familia.
Por lo tanto él pertenecía a la generación de suecos que de una manera clara fueron marinados en la cultura pop que invaía Suecia de Inglaterra y USA durante la siguiente década. Halmstad, si no fue una metrópolis de la música, al menos aspiró a ello -en los círculos de la música se habló de “el Liverpool de Suecia” a causa de todas las bandas pop que ensayaban por todos los subterráneos y garages de la ciudad.
Una banda local no tenía solo un nombre brillante, Audiovisuellt Angrepp -en el bajo estaba además Peter Nilsson, un amigo de clase de Per Gessle en el instituto, y la batería era tocada por Mats “MP” Persson.
-Peter invitó un día a Per a nuestro local de ensayos en Harplinge. “Hej hej”, nos dijimos. Despuél se quedó allí sentado escuchando mientras nosotros tocábamos. Creo que le impresionó profundamente a Per. Él había estado en casa escribiendo poemas y traduciendo letras. Había tenido una especie de visión del pop. Pero hasta entonces era algo muy lejano, dice MP.
La visita de Per Gessle al local de ensayos fue cada vez más frecuente, y pronto él y MP decidieron formar una banda propia. Había nacido el dúo Grape Rock. Per y MP desarrollaron una amistad cercana y creativa como tantas bandas de éxito surgidas de la historia del pop.
-De niño, estaba bastante solo. Suelo decir que mi vida empezó de verdad el día que conocí a MP, dice Per.
Unos años más tarde, en julio de 1977, la banda rock más conocida de aquellos tiempos, Sex Pistols, apensa eran contratados en su país, Gran Bretaña. Así que los pioneros del punk hicieron su primera y única gira en Escandinavia. La primera parada en Suecia fue Halmstad. Per y MP, que en esos tiempos se veían a si mismos como punks, fueron hasta allí.
-Pero nunca nos atrevimos a entrar. Se decía que los pandilleros te pegaban si eras punk. Parecía un rollo, con todos los policías afuera. Así que miramos un poco y volvimos a casa en el Amazon de MP, ríe Per Gessle.
Quedarse a un lado y mirar, en lugar de lanzarse a entrar cuando una de las bandas más importantes de los 70 tocaban en Halmstad, de alguna manera dice mucho de Per. Él es más observador que participante, enmedio de todo pero sin embargo en su rincón.
Afuera del concierto de Sex Pistols en Östra Stranden estaba una chica de Skåne de 19 años que acababa de mudarse a Halmstad. Ella era la cantante de Strul y su nombre Marie Fredriksson. Pronto empezaron a cruzarse los caminos de Marie y Per en los círculos de la músico.
-Había un colectivo ivernado de la era progre en Magnus Stenbocks väg, en Mickedala, en Halmstad, Mullvaden. No creo que Marie viviera allí pero sí estaba muy a menudo, al igual que yo, dice Per Gessle.
En Mullvaden se juntaba un pequeño pero fuerte grupo de amigos, muchos con un profundo interés por la música. El dúo de Per y MP pronto se convirtió en cuarteto, con los nuevos miembros Micke “syd” Andersson a la batería y Janne Carlsson al bajo. La banda se cambió de nombre, y encontraron el nombre en el título de la canción de Mott The Hoople “The golden age of rock’n’roll”.
Había nacido la primera edición de GT.
Esta mañana he cogido el bus para la sesión de fotos en Tylösand. No es la primera vez, en el instituto cogía el 30 cada vez que tenía la suerte de que invitaran en alguna fiesta en casa de alguien en el barrio de casas exuberantes.
La línea de bus nro 30 es una buena metáfora para el propio viaje de Per Gessle. Empieza en Andersberg, un conjunto de edificios que fueron construidos como parte del programa del millón durante los años 60, y continúa hacia el corazón de la ciudad de Halmstad, a través del río Nissan, a través del centro y a lo largo de Tylösandsvägen, en el oeste. De camino al mar pasa la línea 30 por Söndrum, con filas de casitas coliniales y exuberantes casas. Más cerca del mar el verde se vuelve más denso.El camino está rodeado de campos de golf. Cuando el bus pasa un cartel grande que declara “bienvenidos a Tylösand”, entra en una de las zonas más exclusivas de la costa oeste.
Aunque Per no empezó en los programas del millón, él viene de la parte nordeste de Halmstad. Al igual que Göteborg “tiene su lado equivocado del río”, en Halmstad un lado del Nissan es más bonito que el otro.
Furet, dónde creció Per, según la definición, está en lado equivocado del Nissan – mientras que Söndrum, Tylösand y Sandhamn, dónde él vive ahora en una casa de 500 m2, está claro que está en el lado correcto.
Actualmente en la música de Per no se escucha demasiado sobre la sociedad de Halland. Uno de los pocos ejemplos se encuentran en el primer disco de GT, el autoproducido “EP amarillo” que la banda grabó en noviembre de 1978.
Una de las canciones se llamaba “Billy”, y si no era política, al menos era realista en cuanto a la sociedad. Enseguida volvemos a esta canción. Primero hay que constatar:
Me es mucho más fácil entender GT hoy, con 36 años, que cuando era un adolescente arrogante.
Entonces detestaba Halmstad. La cultura ha muerto hace tiempo, solian decir mis amigos, después nos atábamos un simbólico puño en el bolsillo, nos poniamos chaquetas mod ajustadas o camisas negras como Robert Smith de The Cure y nos poníamos a soñar. En esos tiempos el romanticismo de ciudad pequeña de Gyllene Tider era casi como una imagen fantasma que nosotros nos definiamos en contra. Precisamente como Per Gessle, yo era adicto a la música pop -todo lo que para mi era totalmente diferente de “Sommartider hej hej” : el britpop anglófilo de Blur, el soul de Curtis Mayfield, The Style Council y Wu-Tang Clan.
Y Bruce Springsteen.
El rock de Jersey salvó muchas noches de la adolescencia. El coche, la autopista, etc. – el boss me dio metáforas por todo lo que no era el poco criterio en Halmstad.
Pero si hoy escucho a Springsteen al lado de Gyllene Tider, me doy cuenta que la música de estos, visto desde una perspectiva más grande, en realidad cumple la misma función.
Cierto, el anhelo de algo diferente que definía partes del viejo catálogo de Springsteen – más claramente en el sonido de Born to Run – no se encuentra quizá de la misma manera en la música de Per Gessle.
Pero al final una pizca de su obra es igual que la de Springsteen. Se trata de la alegría y esfuerzo de la persona corriente.
Con Bruce Springsteen hay una dimensión política, claro, destacando más con los años, que Per Gessle nunca ha tenido. Por otro lado Gessle, mejor que cualquier otro artista sueco, ha tenido éxito atrapando el alma de Halmstad – un lugar que gracias a su capacidad de vivir 6-7 semanas de verano cada año, también se ha imaginado a si misma que es algo más que una pequeña ciudad.
La diferencia entre Springsteen y Gessle es que Per Gessle nunca dejó del todo Halmstad, siquiera en la teoría del pop. La canción “Billy” que fue editada en el EP de GT ilustra la tesis extraordinariamente.
Cuando Per Gessle cuenta sobre el amigo Billy, él mismo es una parte activa de la historia. Ellos han “estudiado juntos”, ahora Billy va pesadamente en el Domus mientras el alter ego de Per se va sellando.
Ellos compran un billete de ida a Malmö, y desde allí un ferry a Copenhague. Pero el viaje para la persona principal no va más allá de eso. Mientras Billy se junta con un grupo de moteros fumando hachís de camino a Amsterdam, el narrador de la canción se vuelve a Halmstad. El grupo de moteros dan miedo. Él no sabe nada más de Billy – excepto una única postal, con sello de Köln. Billy ha empezado con heroína, escribe él: “gosse, fattar du vad det handlar om?” (tío, ¿sabes de qué va esto?)
Es un poco como con el concierto de Sex Pistols en Östra stranden en 1977. Per Gessle está a un lado mirando. Después se vuelve a casa, a la seguridad de la pequeña ciudad.
-Yo no formaba parte de esa vida. Havía muchas drogas y miseria en Halmstad los años 70, y había Billys en nuestra pandilla. Pero la historia sobre Billy es ficticia. Yo era muchísimo un observador. Siempre lo he sido. Observo, lo utilizo, escribo sobre ello.
-¿Nunca te ha atraído la decadencia?
-No. De joven admiraba, claro, un cierto tipo de románticos de las drogas – Iggy Pop, Johnny Thunders, Sid Vicious, Lou Reed – y era emocionante con los tiempos psicodélicos de Beatles. Ciertas personas probarían todo eso por si mismos, pero yo nunca estuve interesado.
En febrero de 1980 fue editado los primeros discos de GT en EMI, el doble single cara A “Flickorna på TV2/Himmel nr7” y el álbum debut, que los 2 llegaron al nro 1 en las listas. Cuando llegó el verano, de repente el quinteto de Halmstad era una de las bandas pop más grandes de Suecia. En poco más de dos años, llegaron 2 álbumes más, Moderna Tider y Puls, que también llegaron al nro 1 de las listas.
GT fue lanzado en un mundo de giras nonstop y fans histéricos, a menudo solo niños. En los medios la bandade Halmstad fue alzada como la alternativa más simpática a Noice y, claro, los peligrosos punks de los suburbios del sur de Estocolmo, Ebba Grön.
-Pero nosotros nunca sentimos ninguna competencia con ellos. Nos volvimos mainstream rápidamente. En realidad no sé como de grandes eran Ebba Grön en el país. La prensa amarilla, claro, entraron en ese Rågsved, pero lo divertido es que en realidad Joakim Thåström es del barrio de casas en Söndrum. Él vivió allí con su madre un par de años, tengo entendido. Todos somos de Halmstad!
-Así que nunca pensasteis que era duro que Ebba Grön fuesen vistos más cool que GT?
-Ninguna tienda de Dr. Martens contactó con nosotros directamente, hicimos un anuncio para los jeans Jordache y para Mer. Pero también para Atlantic y Caféet, todos esos clubs de Estocolmo que eran geniales en esos tiempos. Lo que ocurre cuando te conviertes en algo grande es que consigues mucho positivismo. Se alimenta el ego. Cuando cumplí años en 1981 recibí 2000 cartas. Sería muy raro que 3 días más tarde hubiese sentido que no gustaba a nadie, dice Per Gessle.
-Pero aprendimos bastante rápido que la imagen de los medios es transitoria. Un día eres el rey y al otro estás abajo en el fango.
-¿Cómo fue encontrarte enmedio de esa histeria?
-No estaba especialmente cómodo como cabeza visible en Gyllene en los 80. En realidad empezé a Cuando empezamos, por decirlo de alguna manera nunca pensé “mierda, vamos a tocar delante del público también”. Tendría que estar claro, pero nunca lo pensé.
-¿Por qué?
-No lo sé, yo solo quería tocar canciones pop. Recuerdo cuando escribí Billy por ejemplo, no sabía siquiera qué eran los tonos. Yo solo tocaba una melodía y y no comprendía que la canción estaba escrita en d menor. Hasta el disco Puls, escribía canciones con el tono totalmente equivocado para mi propia voz. Todo era simplemente: “qué, hay 10,000 personas delante del escenario, cómo hay que hacer esto?”
-Mi nivel musical en esos tiempos era increíble. Recuerdo nuestra primera gira, yo no sabía ni afinar mi propia guitarra. Con el tiempo aprendí, claro, pero sin embargo pensaba que era bastante duro estar allí delante. Fue por lo que esto con Marie fue tan acertado. Ella sabía dar la cara y yo sabía escribir canciones, dice Per Gessle.
“Esto con Marie” era por lo tanto Roxette, el cuarto disco de Gyllene Tider “Heartland Café” era en inglés y se pensó que lanzaría a la banda internacionalmente. En lugar de eso fue tal fracaso que el grupo se disolvió.
-¿Qué iba a hacer yo entonces?Edité dos discos en solitario, uno antes del “Heartland Café” y uno después, pero después de eso creo que apenas tenía contrato discográfico. Yo era una especie de “caducado” a los 25 años. Empezé a escribir canciones para otros, pero no podía dejar plasmada mi alma en ello. Yo quería estar en el estudio y probar material propio, dice Per Gessle.
Para la versión rápida de la historia de Roxette se recomienda el documental de SVT Hitlåtens historia: The Look, que se encuentra en Vimeo. Allí se explica de una manera ejemplar como Per Gessle y Marie Fredriksson, a causa de mucho talento y casualidades afortunadas, no solo eran las estrellas pop más grandes de Suecia, sino unas de las estrellas más grandes del mundo: sobre el técnico de estudio que se rompió una pierna durante la grabación del Look Sharp, lo cual hizo que llamaran a Anders Herrlin de Gyllene Tider y este se trajo mucho sintetizadores y secuenciadores que cambiaron completamente el sonido de Roxette, sobre el estudiante de intercambio americano Dean Cushman, que se llevó a casa, a Minnesota, un disco de Roxette, cuando terminó los estudios en Suecia, sobre la emisora de radio KDWB de Minneapolis, como empezaron a poner la primera canción del disco, “The Look”, etc., todo el camino hasta abril de 1989, y el primer nro 1 sueco en el Billboard desde los días de ABBA.
Después de The Look: Listen to your heart, It must have been love (que se convirtió en leitmotif de la película Pretty Woman) y Joyride. 4 nros 1 en USA en menos de dos años.
-Se llama suerte, estar en el momento correcto y talento. Tienes que tener los tres elementos. Pero si solo tienes el talento y no tienes la consciencia de trabajar las 24 horas, entonces no ocurrirá. Entonces confías demasiado en la suerte. Pero un elemento de suerte y un elemento de “estar en el momento correcto” también son increiblemente importantes, dice Gessle.
-Roxette se convirtió en algo grande rápidamente en USA, pero después fue rápidamente hacia abajo. Después de “Crash!Boom!Bang!” en 1994, rompisteis con vuestra discográfica americana EMI.
-La discográfica y nuestro manager no sabían qué iban a hacer con nosotros, y nosotros estábamos demasiado verdes creo yo, sobretodo yo. Yo no tenía la capacidad de encargarme de los medios americanos en esos tiempos. Pero EMI de USA siempre ha sido una discográfica malísima. A veces llegábamos a un show de la mañana, por ejemplo Good Morning America, y los anfitriones quedaban sorprendidos de que supiéramos inglés. El ambiente era un poco: “¿sigue habiendo osos polares en los caminos de Estocolmo?” Así que desde el lado de la discográfica no estaba bien cuidado.
-¿Por qué crees tu que era así?
-El problema básico era que eramos de Suecia. Pero también se trata de que desde su perspectiva había demasiados a repartir el dinero. Yo siempre he tenido mi propia empresa publicitaria, quiero tener el control creativo, así que evito ceder la música a algún anuncio publicitario raro en caso de que yo no quiera. Si EMI hubiese tenido los derechos y hubiesen tenido más ingresos seguramente habrían dedicado más tiempo a nosotros. No hay que menospreciar sa motivación monetaria de una gran compañía. Solo hay que mirar a los años 60. Casi todos los artistas de ese momento han ganado muy poco dinero en relación a la cantidad de discos que vendían y la cantidad de conciertos que habían hecho.
No hay ninguna duda que Per está interesado en los negocios. Él también se rodea de un grupo de personas que han sido las mismas desde el principio de toda la carrera. Durante un largo tiempo Jan Beime de Örebro fue la persona clave, que junto con su mujer Lena han funcionado como administrador y asesor económico de Gessle desde los años 80 (actualmente el rol lo ha cogido el sucesor de Jan Beime, Mats Nilemar.
En el lado de los negocios Gessle solo controla via sus compañías suecas, recursos económicos de más de medio millón de coronas. Además del negocio del hotel, que traducido son 200 millones al año, él lleva una galería de arte (y tiene una de las mejores colecciones de arte moderno de la costa oeste, en el hotel cuelgan obras de Robert Rauschenberg y Olla Billgren, así como los fotógrafos y amigos Anton Corbijn y Terry O’Neill).
Al mismo tiempo él sigue ganando mucho dinero con la música. Como ya he dicho, él siempre ha tenido su propia compañía de música, lo cual es bueno cuando hay que contar los ingresos de las radios, por ejemplo los más de 5 millones que se puso en la radio americana “It must have been love”. Del otoño de 2010 a la primavera de 2012 llevaron a cabo un regreso con una masiva gira mundial, y tocaron para 1,7 millones de personas.
Aunque él no tiene un título así oficial, Per Gessle está como jefe del consorcio de un pequeño imperio de negocios.
Per Gessle se describe a si mismo “un tema de personalidad”:
-En mi vida quiero participar y decidir, independientemente de que sean negocios o cualquier otra cosa. Si alguien decide por mi, debo formar parte de ello, de lo contrario sería rarísimo. Las veces que ocurren cosas que yo desconozco pero que me afecta a mi (y ocurre a diario), a menudo me irrita mucho. Sin eembargo soy yo el que tiene que estar para responder por las decisiones que se toman en mi nombre.
-¿Al mismo ritmo que han aumentado tus compañías, también hay más a negociar?
-Sí, cuanto más grande soy, y cuanto más grande se ha hecho mi “marca”, más efectos tiene. Aunque las personas más cercanas a mi saben cómo de sensible soy a estas cosas. Pero pienso que es con todo el derecho. Tu mismo sabes como funcionan los medios, sobretodo la prensa amarilla. Si está pasando algo loco, algo que ocurre a mi alrededor, es muy fácil que el titular sea sobre mi. Así que debo trabajar en ese sentido. Con los años ha estado cada vez más claro.
A principios de este año se debatió la autenticidad del cantante pop Håkan Hellström en las páginas de cultura. ¿Es creible cantar estar fuera de la sociedad y adolescencia rota cuando se es un millonario de 39 años vivienda en propiedad en una de las zonas más exclusivas de Göteborg?
Un razonamiento parecido puede plantearse sobre Per Gessle, la estrella pop y el hombre de negocios. ¿Qué puede decir a la gente normal un hombre que tiene 5 Ferrari y un Rolls-Royce Phantom con un nuevo precio de 4,5 millones de coronas?
Dejadme explicarlo volviendo a Bruce Springsteen. En una entrevista el verano pasado con el redactor jefe del New Yorker, David Remnick, Steven Van Zandt, guitarra en la E Street Band, contó una de las discusiones más grandes que ha tenido con su amigo de la infancia Bruce Springsteen. Fue en 1987 y la grabación de lo que pronto se conocería como “el disco del divorcio” “Tunnel of love”.
La canción que abría el disco, “Ain’t got you”, trataba precisamente de esto, la relación rota de Bruce con su primera mujer. Pero al mismo tiempo describía su vida como, en ese momento, la estrella del rock más grande del mundo, con frases como “I got a house full of Rembrandt and priceless art” y “I got a big diamond watch sittin’ on my wrist”.
“Esto son tonterías”, recuerda Steven Van Zandt que le dijo a Springsteen. La gente no quire que hables sobre tu vida. A nadie le importa una mierda tu vida. Ellos te necesitan en su vida. Tu das un poco de lógica, sensatez, simpatía y corazón en este mundo frío, fragmentado y confuso – es tu don. Tu les cuentas la vida de otros. Su vida, no la tuya.”
Está claro que Steven Van Zandt tenía razón. El “uppgift” de un cantante pop, independientemente de si es Springsteen, Hellström o Gessle de apellido, independientemente de si es millonario o pobre, no es prioritario explicar sobre su vida tal como aparentan allí y en ese momento. La tarea del cantante pop es como el del escritor, explicar, punto final.
Porque es a través de las historias que nosotros, los demás encontramos el camino hacia delante.
Lo interesante en el caso de Per Gessle es que cuando ahora vuelve a salir a la carretera está rodeado de gente normal, aunque tenga mucho dinero en el banco. Mats “MP” Persson puede servir como ejemplo. Desde los ensayos en Tylösand y la gira de verano, está libre de servicio de su trabajo normal, como trabajador en la construcción de un túnel en Hallandsåsen.
-Muchos en el trabajo preguntan por qué estoy allí. Pero me gusta someterme a cosas raras. Fue así en 1987-88, cuando escribimos canciones en el estudio, entre otras “Listen to your heart” con la que ayudé a Per. En ese momento yo estaba trabajando en rampa en el aeropuerto de Halmstad cargando maletas y verter agua a los aviones.
-¿No puedes manutenciarte sin el trabajo?
-Probablemente empezó como un reto de probar algo totalmente distinto. Pero todos los trabajos en los que tienes contrato fijo, implican una cierta seguridad.
La última vez que GT hizo gira en Suecia fue en 2004, en el 25 aniversario de la banda. La banda llenó dos veces el estadio de Estocolmo, Örjans Vall de Halmstad 3 veces y tuvieron récord de público para los artistas suecos cuando tocaron para casi 60.000 personas en el nuevo Ullevi.
La cifra de público oficial era a finales del verano de 2004 de 492,252 personas. Es la gira más grande en la historia de la música sueca.
Por el mismo motivo, está claro que también fue un muy buen negocio para todos los implicados. Unos años después de la gira Aftonbladet salió con el titular chocante: “sueldo de Gessle: 20 millones, los demás de GT solo recibieron 2”.
El periódico desveló que había habido un conflicto dentro de la banda en cuanto al tema económico, cuando se empezó a discutir sobre la gira de regreso. En la biografía autorizada del periodista Sven Lindström, “Att vara Per Gessle”, se describe las negociaciones el invierno de 2003 como “un poco amargas”. Los miembros de la banda recibían una suma fija de 6 millones según el libro, mientras que Per Gessle exigía un tanto por ciento movible en los ingresos de toda la gira. Sven Lindström cita a Anders Herrlin:
“Per es increiblemente simpático, realmente es amable y agradable, pero cuando llega el tema del dinero muestra una cara distinta que es muy dura. Él no es en absoluto tacaño, sino más bien generoso, pero avaro. Como si lo asustara perder algo que ya tiene. ¿Pero cuánto dinero se puede tener?”
Sí, exactamente cuánto dinero ganó Per Gessle en la gira del 25 aniversario está confuso ya que fue a parar a su esfera de compañías -pero en 2006 tuvo ingresos decerca de 13 millones, comparado con el millón que normalmente suele recoger como sueldo anual de sus empresas.
El conflicto económico dejó huella. Cuando Micke “Syd” se casó el verano de 2005 estuvieron invitados todos los miembros de GT excepto Per.
-Naturalmente hubo una irritación después de la gira, hubo mucha gente que pensó que Per podía haber dejado que los demás ganaran un poco más de dinero. Y la salvación del conflicto: envió a sus asesores en lugar de llevarlo él mismo, dice Jan-Öwe Wickström, reportero de muchos años en el Hallandsposten y que ha escrito varios libros sobre Gessle.
Al mismo tiempo él piensa que Per tenía razón:
-Era él quien arriesgaba su nombre y marca, no los demás. Fue un éxito, pero si hubiese sido un fracaso, los titulares habrían sido “fiasco para Gessle”, no “fiasco para GT” y cuando fue discutido el invierno antes de la gira el tanto por ciento que quería Gessle, nadie sabía cómo de grande iba a ser la gira. Son como hermanos, se pelean todo el tiempo y después vuelven a ser amigos, dice Jan-Öwe Wickström.
Los mismos implicados le quitan importancia. Mats “MP” Persson asegura que hubo una larga discusión sobre como iban a repartirse los beneficios de la gira, pero al mismo tiempo dice “un trato es un trato” y parece irritado por como el conflicto salió en los medios un año más tarde. Micke “Syd” lo califica como “un tema de la prensa”, y Per Gessle está en la misma línea.
-No fue un gran problema entonces y no lo es ahora. Habla por si mismo. Si hubiese sido un gran problema, no habriamos grabado un nuevo disco y hecho una gira este verano, dice Per.
A principios de los 90, el grupo de humor Killinggänget tuvo un gran éxito en la tv sueca con la serie “I manegen med Glenn Killing. El programa era una parodia en un “formato talkshow”, y cada programa terminaba con Henrik Schyffert en el papel del invitado que había entrevistado Glenn Killing. En uno de ellos estaba Per Gessle, imitado por Robert Gustafsson.
“Per Gessle” explicaba cuánto dinero se podía ganar en USA espontáneamente recitaba letras de Tom Petty. Era muy divertido.
Andres Lokko de Killinggänget dice:
-El sketch original trata sobretodo de como está de loco Per Gessle por Tom Petty. En principio cada frase termina con las palabras “Tom” y “Petty”. Después sacamos la imagen de que Per estaba más interesado en los negocios que en la música. Pero la base era que nosotros pensábamos que estaba bien que él esté tan obsesionado con Tom Petty. Quiero recordar que era una parodia bastante cariñosa, dice Andres Lokko.
Desde entonces Robert Gustafsson ha revivido por su cuenta un par de veces a Per Gessle, entre otros a dúo con David Hellenius. En los nuevos sketches no se hacen referencias a Tom Petty, sino que está centrado en la tacañería de Per.
Per Gessle dice que no ha visto las imitaciones de Robert Gustafsson, solo ha oído hablar. Yo las he visto en youtube un par de veces. No son especialmente divertidas. Cuando el friki del pop sale de la ecuación y la broma solo trata de dinero, se vuelve aburrido. Robert Gustafsson y David Hellenius, dos personas con mucho éxito en el entretenimiento, casi pareces celosos de no tener tanto dinero como Per Gessle.
Como perdona nacida y crecida en Halmstad, quiero además apuntar lo siguiente: Robert Gustafsson no clava la imitación. Él habla con el dialecto de Småland, y no el de Halmstad.
-Robert es como Peter Sellers. Es un genio cuando está en el personaje. Pero con el tema de Gessle, no lo ha hecho con cariño, dice Andres Lokko.
¿Por qué Per Gessle, este hombre de Halmstad, provoca tanto a la gente?
Si se quiere una respuesta sencilla, la respuesta es la ley de Jante y la clasica envidia sueca mezquina.
Seguramente puede haber una explicación, pero necesitamoe profundizar más.
Porque lo que Per Gessle hace deja fuera de juego a Jante.
Precisamente como Carl Bildt y Fredrik Ljungberg él parece haber creido siempre que es algo. Sin embargo él escoge seguir viviendo aquí gran parte del año. Simplemente poque se siente a gusto.
Eso hace que piense que en realidad no son sus millones ni los coches de lujo lo que provoca a la gente, sino al contrario, que Per Gessle a pesar de los éxitos es una persona genuinamente normal.
Si la normalidad es un juego de cara a la galería o no, no importa.
Gustándole tanto su Halmstad sugiere que todos los que nos hemos marchado de las pequeñas ciudades, nos hemos perdido algo.
Somos nosotros los que acatamos la ley de Jante, no él.
Y mientras volvemos de paseo por la playa al hotel, Per apunta:
-Cada vez que vuelvo a Halmstad respiro hondo, físicamente. Siempre ha sido así.
-¿Eres reconocido a menudo?
-En Suecia ocurre todo el tiempo, pero no tanto en el extranjero. Siempre intento explicar lo que hago, si no puede evitarse. Es mucho más divertido que la gente no sepa. Tan pronto como la gente sabe quién eres, se vuelven de otra manera. Es un poco aburrido, en cierta manera todo se vuelve predecible. Puedo decir que soy músico, pero no nombro a Roxette.
-¿Sueles responder cosas que no eres cuando la gente pregunta?
-No, me ha pasado por la cabeza, pero de hecho nunca lo he hecho.
-¿Qué dirías en ese caso?
-Que soy jardinero! No, pero a veces puedo decir que soy propietario de un hotel, de hecho lo hago, después explico un poco sobre Halmstad, Tylösand y la costa de aquí abajo. Y siempre se conforman con eso. Así que está bastante bien. Pero hay una anécdota divertida de cuando llegamos a Nueva York, y el hombre de los controles preguntó cuál era mi asunto en América. Yo dije: “soy músico, artista, escribo canciones y cosas así, pero solo vengo a ver a unos amigos.” “Aha! Y hay algo que hayas escrito que sea conocido?”, preguntó él. “Sí, bien. Escribí esto.”, respondí yo, porque en este momento estaba sonando por los altavoces del aeropuerto “Listen to your heart”. Se quedó blanco.
-¿Qué haces un martes normal en Halmstad?
-Tengo a mi madre aquí, empieza a hacerse mayor así que a veces paso a saludarla. O echo un
vistazo al hotel.
-¿Se asustan cuando llegas?
-Sí, seguro que sí. “Ya vuelve, cuidado”. No, no hay nada que temer. Sino voy en bicicleta a la panadería de Söndrum, al lado de la pizzeria Cavalino, y compro un poco por las mañanas. Es una ruta en bici corta, 10 minutos, si el tiempo lo permite. Y el pan es fantástico. Después compro algunos periódicos y desayuno, me siento ha hablar por teléfono. No me siento cada día con una guitarra a escribir canciones.
Después de la sesión de fotos conducimos siguiendo un tour obligatorio por Halmstad. Pensaba que Per iba a coger el Rolls, pero en el parking del hotel está su tampoco nada malo Porsche Cayenne-Sub.
Pasamos por su antigua casa en Hamiltonsväg en Söndrum, conducimos via Mickedala y la casa donde una vez estuvo el colectivo Mullvaden y paramos en el parque de Halmstad, en Furet.
Es un terreno pop clásico, de la costa oeste. En los 60 tocaron aquí The Who y Small faces. GT dio uno de sus primeros conciertos en la disco dentro del parque – “vinieron 8 personas”-, dice Per. Sin embargo unos años más tarde estaban en el escenario grande del parque, fueron 15,000 personas.
Per Gessle sube al escenario para que Eric Broms pueda tomar algunas fotos rápidas. Es un bonito contraste , la estrella mundial vuelve a un viejo escenario de madera al que se le cae la pintura.
Un par de calles más abajo está Lärkvägen y la pequeña casa de ladrillo en la que Per Gessle dedicó losprimeros 10 años de su vida. Los periodistas lo obligan a veces a pasar por delante, él cree que fue hace 6,7 años la última vez. Se parece mucho pero algo ha cambiado. Le pregunto si no vamos a llamar al timbre de los que viven actualmente en su casa de la infancia.
-No, no, no podemos simplemente llamar, responde él.
-Yo soy periodista, digo yo, estoy acostumbrado a llamar a casa de la gente. Si se pregunta amablemente, no suelo haber ningún problema.
-No, ush, me sentiría muy mal, responde Per.
Intento hacer que pare el coche para poder tomar alguna foto en todo caso. Pero Per no quiere.
-No puedo quedarme delante de su casa. No hace gracia cuando la gente está delante de mi casa haciendo fotos. Seguramente ellos se sentirian igual.
Maldigo un poco por dentro, pero por decirlo de alguna manera no me irrito. La estrella del pop simplemente quiere mostrar a los que viven allí un poco de respeto. Un poco desesperado le pido que desvele algo que sorprenda a sus fans. Per Gessle piensa un rato. Después dice:
-¿Sabes qué? De hecho nunca me he bañado en Tylösand.
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