Borås:
El secreto de Marie Fredriksson radica en hacer que uno crea que se ha acabado el aire, y de repente su voz llena toda la sala. Aunque no está lleno del todo, hay mucha gente en Åhaga. Los asientos están ocupados por los que estaban cuando Marie Fredriksson era la cantante rock más grande de Suecia. La gente un poco mayor. No hay nada de malo en eso. Pero Marie se merece ser descubierta por los más jóvenes. Los que no tienen dinero para desembolsar 500 coronas por una hora y media en Åhaga.
Sin embargo no es el lado rock o las baladas de Marie lo que van a descubrir. El rock de Roxette puede funcionar como algo nostálgico para los que estaban entonces y les gusta el rock de carretera. Las baladas son bonitas, pero no siempre interesantes. Es cuando, sorprendentemente, Marie hace blues de viejas y nuevas canciones, que suena realmente bien. Con permiso de Louise Hoffsten, pero para citar Jan Gradvall de la reseña del último disco «Nu!»: nadie canta el blues como Marie Fredriksson (…) Su Sud es el sueco, su campo de algodón ha sido los pasillos de hospital, pero la manera de convertir las dificultades en ganas de vivir y alegría expresiva, es la misma.
Quizás tenga que ver con la madurez y la historia, pero a pesar de que Fredriksson no se siente tan segura en la voz como en los años de juventud, la expresión en su voz en más sensible. La melancolía más melancólica, la pena más apenada el amor más lleno de amor. «El tiempo pasa, la vida es tan corta, todo demasiado rápido para olvidarlo» («Sparvöga»). Por otro lado ella muestra donde debe estar la voz con una bonita versión de «Så skimrande var al dril havet». Con sentimiento de blues.
El secreto de Marie Fredriksson radica en hacer que uno crea que se ha acabado el aire, y de repente su voz llena toda la sala. Hubiese sido divertido escuchar qué podía haber hecho la voz de Marie con material totalmente distinto. Si Peps Persson pudo viajar a Chicago para hacer un disco de blues al principio de su carrera, también puede hacer algo por su parte Marie Fredriksson.
http://www.bt.se/kulturnoje/marie-fredriksson-pa-ahaga(4232061).gm
Linköping:
Con olor a mar y experiencias de la vida.
Barcas que navegaban hacia el horizonte y una voz que las transportaba allí.
Una mágica noche de finales de verano a principios del siglo XXI.
Una década más tarde: una promesa sobre primavera, la sala de conciertos de mi ciudad y la misma voz. Pero sin embargo no es así. Marie Fredriksson vuelve a estar de gira. Pero han cambiado muchas cosas desde la última vez. La enfermedad ha dejado claramente sus huellas. Las letras tienen en parte otro contenido. Cuando ha acabado el concierto, una descalza Marie es llevada fuera del escenario. Lo que se ofrece entre el inicio y el final del concierto parece a veces una lucha con palabras y extensión de la voz.
Para empezar es difícil comparar entre ahora y antes. No siempre quieren aparecer las formulaciones y la voz no tiene la fuerza plena. Sin embargo desaparecen todas las dudas. Marie transporta a su público a lugares que huele a noche de finales de verano, anhelo y archipiélago. Ahora igual que antes. La voz clara expresa aún más sobre su voluntad y sobre su interior. La expresividad de Marie teje más sentimiento y da espacio para interpretaciones del mar y horizontes en cómo las experiencias de la vida han dejado sus huellas. Las letras sobre sentir fe, vivir junto al mar y encontrar tranquilidad, pueden en parte entenderse de nuevas maneras y ponerse en nuevos conceptos. Canciones del álbum después de «The Change» vuelven a respirar esperanza. Y cuando la voz se ahoga parcialmente en el marco musical, se convierte en una expresión de dolor y sentimiento que no necesita pedir perdón, al mismo tiempo que Marie en la siguiente inspiración golpea con toda su claridad y toda su fuerza. Y aunque ha pasado mucho tiempo, no es difícil cerrar los ojos y dejar que la voz te transporte los olores del archipiélago y la magia de finales del verano. Aunque las vistas hacia el horizonte quizá han cambiado parcialmente.
http://mobil.corren.se/nyheter/med_en_doft_av_hav_och_livserfarenheter/6866243