The Per Gessle Archives (3 de 5)
Gessle ofrece caramelos gigantes.
Per Gessle no sólo es una máquina productiva de hits. Es un artista en todas sus letras.
Es imposible no quedar impresionado cuando él nos ofrece un nuevo caramelo gigante de canciones.
Hay que cogerlo por lo que es: las dos últimas limpiezas de archivo de Per Gessle no siguen ningún patrón.
No es nada raro. Está en la naturaleza de las grabaciones de demos. Son grabaciones que pueden estar hechas en algunas horas, con mano izquierda, sin ninguna idea de base en especial.
El cofre con las 42 canciones es grande tanto a nivel musical como de calidad. A Per Gessle siempre se lo reconoce-su voz es una seña de identidad reconocible- pero es entretenido seguir sus diferentes registros. Se podía haber convertido en cantante/letrista de estilo acústico clásico. Se podía haber convertido en Johnny Hates Jazz.
Al final escogió otros caminos, y aunque hubiese sido interesante escucharlo con sus demos de manera diferente, es difícil decir que haya escogido el mal camino.
Lo que brilla más aquí es el encanto. Per Gessle debe ser una máquina de hits hecha para «satisfacer» al público, pero su amor por la música es evidente y sincero. Cuando las canciones son privadas de sus arreglos profesionales y producciones caras, a veces se vislumbra un artista diferente.
Lo que diferencia la caja de Gessle (10 cds, 1 LP) de por ejemplo la ambiciosa caja de Ulf Lundell «Under vulkanen» es que Gessle no es tan agotador. Gracias a su carrera sueca e internacional, él ha explorado tantas direcciones musicales que la variación viene por sí sola. Probablemente lo que los una es que hay que ser muy fan para apreciarlo de pleno.
http://www.expressen.se/noje/musik/per-gessle-bjuder-pa-jatteomgang-skisser/