Interesante artículo en el Göteborgsposten sobre la caja y los libros de Per

El cronista de música Johan Lindqvist profundiza en una caja llena de demos y canciones que no alcanzaron las listas.
El 28 de Octubre Roxette arrancan su nueva gira mundial en el Fetisov Arena en la ciudad rusa Vladivostok. Después Per Gessle, Marie Fredriksson y los demás tocarán entre otros lugares en Novisibirsk y Magnitogorsk antes de continuar la gira en Febrero al otro lado de la Tierra para dar conciertos en Nueva Zelanda y Australia.
Desde una perspectiva sueca, esto ocurre casi en silencio. Roxette tocan delante de miles de personas sin que se deje constancia en los medios suecos. Al mismo tiempo hay páginas enteras cuando First Aid Kit son las artistas invitadas en el show de David Letterman y Tove Lo entra en la lista de Billboard. Seguramente eso es porque Roxette no los ve como algo tan emocionante como sus colegas más jóvenes. Pero también porque tiene más prestigió entrar en el mercado americano. Preguntad a Per Gessle, que él mismo ha tenido 4 números uno en la lista Billboard. También hay que recordar que Gessle también tiene otra banda que no existe pero que sin embargo llenan el Ullevi.

Con todos los respetos por Avicii y Max Martin, Per Gessle es único. Él ha escrito hits durante 35 años y además con 2 bandas pop de éxito y una carrera en solitario. Que Per Gessle haya llenado estadios de fútbol en Suramérica y sin embargo tenga una identidad sueca profundamente arraigada en los «folkpark» y en el canal de radio P4, es único.
Poco a poco me adentro en la masiva caja The Per Gessle Archives – A lifetime of songwriting. 10 cds y un vinilo que tiene la ventaja de escucharlo al mismo tiempo que se hojea los dos libros con las letras de las canciones en sueco y en inglés donde Gessle escribe al detalle sobre como surgieron las canciones. En un principio siento rechazo en que un hombre de mediana edad tenga la necesidad de mostrar todo lo que ha hecho. Lundell abrió el archivo en la caja gigante «Under vulkanen» y Neil Young sacó piezas inéditas de los primeros años. Por poner sólo dos ejemplos.
Está claro que mucho material fue eliminado una vez por algún motivo razonable, necesario para conseguir álbumes decentes. Por otro lado, sin duda, puede ser agradable descubrir como un artista expone fragmentos, bocetos y fracasos rotundos. Lo cual nos trae de vuelta a un Per Gessle que ya durante la primera gira de Roxette lanzaba una púa al público con el lema «Don’t bore su get to the chorus».
Mucho de lo que ha hecho Per Gessle como letrista ha tenido como punto importante cogerse al estribillo tan pronto como sea posible, y la fórmula ha resultado en tantos grandes hits que bloquean todo lo demás que él ha conseguido. Gessle puede hablar tanto como quiera de lo que le gusta el ídolo John Holm, pero sin embargo lo que nosotros vemos es el «frontman» que canta «Sommartider» y «The look».
Por lo tanto es beneficioso escuchar estas canciones descartadas sacadas del archivo en Tylösand. Pronto uno se da cuenta que Per Gessle en realidad no tiene prisa para el estribillo. A menudo, los versos y las harmonías es lo que destaca. Claro que se repite, lo hacen todos, y por supuesto toma prestado de la historia del pop. Pero Per Gessle es hábil y extremadamente consciente de todo lo que hace y hay pocos que sean tan analíticos en cuanto a la artesanía. No es sólo en los dos libros sino también en dos largas entrevistas en el libro así como en los comentarios en Spotify, donde él explica como surgieron las canciones.
Paulatinamente consigo una imagen compleja de Per Gessle en que él, por un lado, es un perfeccionista que puede girar y torcer el sonido tanto como sea posible, que ha guardado cada borrador de canción de la habitación juvenil y que nunca se deja fotografiar sin maquillar. Por otro lado, el artista Per Gessle tiene un lado perezoso, que le encanta jugar con los clichés y parece que se encuentra más a gusto en un local de ensayos en Harplinge o en el escenario de club en su propio hotel. Él rinde homenaje a la vida sencilla en el campo con el alma gemela y productor Christoffer Lundquist pero sin embargo se pide traer allí comida de lujo de un buen restaurante de Lund. No, Per Gessle no es en absoluto tan unidimensional como lo ponemos a veces los medios.
La poesía es una historia aparte. Puede parecer una idea barroca que letras como «Gå & fiska» y «Prata med min müsli» vayan a mantenerse leyéndose sin música. Pero entonces leo la entrevista que ha hecho Tomas Andersson Wij a Per Gessle, halagado por las letras de sus canciones cuya introducción en la música fue los primeros discos de Gyllene Tider.
Andersson Wij también ha sacado recientemente sus letras en un libro y juntos discuten los puntos propios y en común sobre como la letra debe servir a la música y captar al oyente. Per Gessle habla sobre como él realmente tiene más cerca los temas más sensibles y tristes que las letras «sha-la-la», pero apunta también como es de importante la música. Él toma como ejemplo a Leonard Cohen como un hombre al que se le llama poeta pero que no tendría el mismo status literario sin su brillo musical. Al mismo tiempo todos sabemos como un «yeah-yeah-yeah», o un «A whop bop-a-lu a whop bam boom» puede entrar profundamente en nosotros mientras lo cantan con pleno convencimiento.
La referencia a Cohen parece muy lejos del «joyride» de Roxette que pronto llegará a Vladivostok. Pero cuando se me pega la vieja canción «Lägg din hand i min om du har lust» donde un Gessle de 19 años que acaba de perder a su padre ha escogido entonar un poema de Hjalmar Gullberg, de repente allí está la conexión.
Quizá no haya ninguna música pop que sencillamente pueda clasificarse como algo sin sentido o como algo profundo. Todo está en los arreglos, la actitud y la forma de cantar. Todo debe ocurrir durante los tres minutos que un artista pop tiene para ganar nuestros corazones. En la distancia es Per Gessle, un maestro.

http://www.gp.se/kulturnoje/1.2507003-per-gessle-en-mangsidig-mastare

Deja un comentario