No hay nada de malo en el factor nostalgia.
Sin embargo, apenas hay el factor «wow».
Roxette han hecho el mismo show demasiadas veces.
Han pasado cinco años. Por entonces Roxette subieron al escenario después de una larga e involuntaria pausa provocada por la enfermedad de Marie Fredriksson, para ver como iba.
Fue bien.
Desde entonces Roxette han estado de gira, el último año a un ritmo que quizás no ha sido impresionante pero sí agitado. La banda ha tocado por todo el mundo. Acaban de llegar de dar un concierto de prestigio en un O2 Arena con las entradas agotadas.
Pero comparado con su anterior gira en Suecia, no ha ocurrido mucho. Casi son los mismos hits, los mismos arreglos y las mismas ideas que llevan el concierto de principio a fin. El show ha sido reducido un poco, unas cinco canciones, a aproximadamente 90 minutos.
Marie Fredriksson permanece sentada en un taburete toda la noche mientras Per Gessle va de un lado a otro con su guitarra intentando retar a Christoffer Lundquist todo el tiempo. A veces la voz de Marie se tambalea y escoge unas notas más fáciles, pero eso nunca es un problema para el show. La señora Fredriksson sigue teniendo fuerza en la voz añadiendo nervio a canciones pop de Roxette a menudo geniales pero también a ratos bastante simples.
«Sleeping in my car», «How do you do!» Y «Joyride», por así decirlo, no han envejecido tan bien como Gessle, pero el dúo tiene tantas perlas pop y tantas buenas baladas en la lista de méritos que todo lo demás no importa.
Sin embargo parece que el regreso haya durado tanto tiempo que se podría pedir que aportarán un poco más de ideas nuevas.
La banda en directo Roxette es compacta y hábil, pero no se atreve a la improvisación.
El factor nostalgia va por delante de todos los demás factores durante toda la noche. Tocan todos los grandes hits, en versiones que en 9 de cada 10 casos han tocado cien veces antes. Excepto algo nuevo añadido.
¿Agradable? Si. Pero también un poco demasiado cómodo y rutinario.
Canción a canción:
«Sleeping in my car» (2 de 5)
A todo gas desde el primer riff pero pierde velocidad hacia el final.
«The big L.» (2 de 5)
Otro viejo y bonito riff que es suficiente hasta aproximadamente medio camino hasta que empoza a sonar soporífero.
«Stars» (1 de 5)
Un toque Eurotechno llena el arena y las luces del escenario lo convierten en una discoteca.
«Spending my time» (3 de 5)
Gessle toca la guitarra acústica en el intro y después arranca la «powerballad» según la antigua receta.
«Crash!Boom!Bang!» (2 de 5)
Versión «cool» en que Gessle y Christoffer juegan a lo Pink Floyd versus Chris Rea en el intro y el outro de la canción.
«Crush on you» (1 de 5)
La banda sube el ritmo e intenta hacer rock a lo Gyllene Tider pero suena como una «coverband».
She’s got nothing on (but the radio) (2 de 5)
Roxette nunca han sonado tan «rock de garaje»
«Heart shaped sea» (2 de 5)
Una pequeña sorpresa acústica del disco «Tourism» con Per a las voces.
«Watercolours in the rain» (4 de 5)
Marie es a la vez frágil y vulnerable en una versión fuerte en la que es acompañada por Dea Norberg al piano y coros.
Fading (like a flower) (3 de 5)
No es tan maravillosamente «carnosa» como lo era antes, pero el final es grande.
«How do you do» (2 de 5)
Gessle juega con el intro de guitarra y anima al público. Un rato.
«It must have been love» (4 de 5)
Comienza con Marie y Per en unplugged y el «singalong» más grande de la noche. Después entra la banda y se lleva a casa una de las mayores baladas de Roxette.
«Dressed for success» (2 de 5)
Gessle indica que sábado noche y fiesta, pero suena más como un programa de radio de deportes un martes.
«Dangerous» (3 de 5)
Los 80 otra vez. Una vieja favorita alegre con dos solos de guitarra del señor Lundquist.
«Joyride» (2 de 5)
La pantalla de video detrás de la banda muestra imágenes nocturnas de un tiovivo al mismo tiempo que Roxette suelta una docena de globos de colores. Animada pero emocionante versión.
Bises:
«Listen to your heart» (3 de 5)
Unos arreglos un poco cómodos? Por otra parte reina el intro con el piano, y Jonas Bon Jovi no habría sido capaz de entregar esos timbales tan finos del final.
«The Look» (2 de 5)
Ni la versión vieja ni la nueva (que sale en single el viernes), sino la variante rock con la banda de las últimas giras.
http://www.expressen.se/noje/kronikorer/anders-nunstedt/nostalgi–men-ingen-wow-kansla/