Entrevista a Per en el Hallandsposten

Per Gessle cierra el círculo dorado en el Brottet.

En realidad él no da entrevistas durante la gira “En vacker kväll”. Pero hace una excepción para Sommarhalland y ante el concierto en Halmstad, en el Brottet el 11 de agosto.

Per explica que no habla para conservar la voz, para no gastarla.

-Así que intentó mantenerme callado tanto como sea posible entre los conciertos. Con Roxette era diferente porque Marie cantaba la mitad de las canciones. Pero aquí… Por ello hay también mucho jengibre fresco y agua de miel.

Per le ha puesto a la gira el nombre de “selfie musical”.

Pero también es la primera vez durante sus casi cuatro décadas en el negocio que toca canciones de sus tres carreras artísticas: Gyllene Tider, Roxette y en solitario.

Con un toque acústico y diferente a través de la pedal steel de Ola Gustafsson y el violín de Malin-My wall.

-Ha sido muy divertido poder atacar las canciones de una nueva forma. Lo más difícil ha sido encontrar el equilibrio. Quiero decir, es una banda de ocho músicos y no hay ningún músico que se cruce con otro. Y aunque no haya sombreros de Nashville, el disco ha sido claramente coloreado con ello, explica Gessle refiriéndose al disco “En vacker natt”.

-Así que así como hemos hecho esto por nosotros, para inyectar nueva sangre musical, también lo hemos hecho por nuestros fans que nos siguen fielmente.

Per también ha teñido canciones para escoger. Unas mil tiene registradas en Stim. Cuando empezó la selección para la gira, tenía escogidas 70, que después se quedó en 27-28.

-Ciertamente quedó muy “matador” para acabar en un concierto de una hora cincuenta y cinco minutos. En realidad no me gustan conciertos de más de una hora y media pero sin embargo no parece tan largo ya que se necesita espacio para lo acústico y lo tranquilo.

Pero alguna que otra perla inesperada también está en el setlist. Como “Honung och guld” de Gyllene Tider y sus propias canciones “Vilket håll du än går” y “Spegelboll”.

-Iban bien en el setlist. Teníamos muchas de este tipo, pero no se pueden tocar cinco, seis canciones de estas en una gira así,  al aire libre con un público con ganas de fiesta. Probamos varias, como “Revolver upp” y “Vandrar i ett sommarregn” de Gyllene Tider o “Big L.” y “Perfect day” de Roxette. Pero no eran necesarias. Pasó lo mismo con el disco de este otoño “En vacker dag”, probamos algunas canciones del disco pero no parecían adecuadas.

Cuando la gira llegue a Halmstad el 11 de agosto habrá dado 14 de un total de 21 conciertos desde la premier delante de 8000 personas en el Sofiero de Helsinborg a principios de julio.

Así que va todo como un guante para Per, Christoffer Lundquist (guitarra), Clarence Öfwerman (teclados), Magnus Börjesson (bajo), Helena Josefsson (voces), y los nuevos Ola Gustafsson, Malin-my wall y Andreas Dahlbäck (batería). O…?

-Yo suelo decir que se tarda unos 40 conciertos antes de que quede realmente bien, cuando está todo realmente en su sitio, ríe Per.

Ademas hay un viejo conocido como técnico de sonido, Alar Suurna, que estaba en los primeros discos de Roxette.

-Alar es muy bueno con el sonido, sobretodo en lo atañe a las voces. Así que también ha pensado en cómo suena, qué hay que quitar y qué necesita completarse, nunca hemos trabajado asi

-Pero es difícil eso. Antes de conocer los límites, debes rebasarlos, ir demasiado lejos y cometer errores. Sino no sabes lo que funciona y lo que no en directo.

Por eso cada concierto es único dependiendo del día, hora, ambiente, tiempo, la claridad del día y de si es un festival o un concierto normal.

-Si, se puede enfocar el concierto hacía muchas diferentes direcciones. Y si es un festival es un set más corto. Entonces podemos quitar cuatro, cinco canciones, quizá alguien se une y entonces intentamos encontrar también un nuevo final.

-Pero solemos empezar un poco lento, un poco relajado para después dar la tanda de hits al final. Porque parece innecesario volver a bajar la energía una vez la has construido.

Después de miles de conciertos por el mundo naturalmente él se ha vuelto más seguro y ha encontrado la rutina.

Mucho ha cambiado desde las primeras giras con Gyllene Tider a principios de los 80. Entonces no había teléfonos móviles, tablets, gps para encontrar los lugares de los conciertos o Spotify.

-No, y ahora no existe el motel Esso, el walkman Sony o las cabinas de teléfonos, sonríe Per.

Pero también muchas cosas son igual.

-Si, es la misma espera de 22 horas en las dos horas en el escenario. Y tocamos a las 21, la prueba de sonido es a las 16 y la cena a las 17.

Pero no creo que Per haga nada durante sus ratos libres entre los conciertos.

-No, escucho mucha música, escribo canciones y hago nuevos programas de radio para Nordic Rox. Así que no hay descanso.

Pero sin embargo su aportación como invitado en Mix Megapol cinco días a la semana está pregrabado.

-Si, solo presento una canción propia y una canción que me gusta. Lo grabamos todo en mayo en unas horas así que no estoy allí cada día…

Hace 14 años que Per Gessle tocó por última vez en el Brottet, con la gira Mazarin en 2003… Desde entonces ha tocado en Örjans Vall (su gira en solitario “En händig man” en 2007 y Roxette 2015) así como Marknadsplatsen (Gyllene Tider en 2004 y 2013, y Roxette en 2010).

-Tocar en casa siempre es especial porque es aquí donde estamos, especialmente en los veranos, echamos un ojo al hotel (Hotel Tylösand, del que Per y su mujer Åsa son copropietarios) y es a Halmstad donde vamos después de los conciertos si no está muy lejos. Y Brottet es algo totalmente diferente, mucho más bonito.

 

http://www.hallandsposten.se/nyheter/halland/gessle-sluter-den-gyllene-cirkeln-på-platsen-för-brottet-1.4458801

 

 

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