Artículo sobre Per en la revista sueco-finlandesa Yle (2a parte)

Hoy en día Per Gessle tiene el garaje lleno de coches de lujo y en sus compañías tienen un capital propio de unos 300 millones de coronas. El echo es que es tan rico como Björn Ulvaeus. Pero no siempre ha sido así. Hubo un tiempo en que vivía como músico de calle y vivía de su mujer.

Gyllene Tider fue el nombre más grande en Suecia a principios de los 80 y sus dos primeros discos fueron enormes éxitos de ventas y las giras agotaban las entradas. Pero a pesar de los éxitos la banda empezó  a sentir que tenía que ir más allá.

-No queríamos ser una banda de teenagers tal como nos habíamos convertido en Suecia, había gente en el público de 10 y 12 años y por aquel entonces nosotros teníamos unos 20 años. Simplemente queríamos crecer un poco en nuestra música también.

Parte del material para el tercer disco, Puls, también iba dirigido a un público un poco más mayor, pero en el álbum también había éxitos de ventas como Sommartider.

-Cuando la estábamos grabando de hecho no era tan atrevida como quedó después. Dejamos fuera mucho material que habíamos grabado y por ello quedó un poco más duro también. Pero ninguno de nosotros en la banda creía que se convertiría en algo grande. Y no creo que nadie en la banda estuviese especialmente impresionado por la estructura. La secuencia de acordes está bastante dada, explica Per Gessle.

En 1983 se rumoreó que algunos miembros de la banda habían entrado en el servicio militar y Per aprovechó para grabar su primer disco en solitario. Los años siguientes lo llamaron también a él pero Per no tenía ningún deseo de hacer el servicio militar, así que fue a su antiguo psicólogo de la escuela. Él pensó que la idea era buena y escribió un diagnóstico que hizo que Per quedara libre del servicio militar.

-Él escribió en el informe que no me podía mover entre mucha gente y que se adaptara a mi trabajo, explica Per y se ríe al recordarlo.

Pero entonces iban a grabar el cuarto disco y ya había algo de frustración dentro del grupo. En parte parecía como si el tiempo más popular de Gyllene Tider hubiese pasado y en parte habían conseguido lo máximo que se puede conseguir, así que el siguiente paso era intentar despegar en el extranjero por lo que grabaron un disco en inglés.

“The Heartland Café” llegó en febrero de 1984 y seis canciones del disco también fueron lanzadas en USA. Ya que no podía usarse el nombre Gyllene Tider, se pusieron el nombre de Roxette. Y el nombre  se usó unos años más tarde pero entonces se trataba del dúo Fredriksson y Gessle.

A Per le había gustado el grupo de rythm & blues Dr. Feelgood y la idea del nombre vino de una de sus canciones. Pero Gessle estaba muy satisfecho con el disco.

-En ese momento no escribí ninguna buena canción y sobretodo ninguna buena letra y teníamos que haber cambiado de productor, dice él cuando quedamos una tarde en Estocolmo para hablar de toda su carrera.

Según Gessle el disco quedó algo así como pop sueco “middle-of-the-road” que no convenció a nadie. Cuando desaparecieron las letras suecas, desapareció también lo único de Gyllene Tider.

-En la reseña del disco en Billboard escribieron “not much happening here” y así lo sentía yo también, dice Gessle.

Con 26 años Per Gessle se sentía de repente como una estrella del pop caducada y no sabía exactamente qué dirección debía seguir su carrera. Gyllene Tider estaba disuelto y la carrera en solitario no quería arrancar, así que intentó escribir para otros artistas.

-Quería intentar ser artista pero la verdad era ya nadie compraba mis discos, dice Gessle.

La discográfica quería que él fuese en la dirección de Ulf Lundell, que estaba en la misma compañía, pero sin embargo Gessle sentía que él aún no había acabado con la música pop. Y es una carga que sigue llevando. Tan pronto como tuvo terminado el nuevo disco de Nashville, que es más acústico y suave, sintió que era el momento de salir de gira y tocar powerpop con Gyllene Tider. Pero en lugar de eso llegó una gira en solitario por el norte que termina en Vasa y Borgå en agosto.

-Pero a mediados de los 80, cuando todo estaba en contra en tu carrera, surgió la idea de apostar por otra cosa que no fuese la música?

-No, tan lejos no ha llegado, dice Gessle riendo. Pero de hecho viví de mi mujer durante un tiempo, que trabajaba en una agencia de viajes, añade él.

Y para ganar dinero viajó junto con Marie Fredriksson (antes de los tiempos de Roxette), Lasse Lindbom (productor de los discos de Gyllene Tider), y Mats Persson de GT por toda Suecia haciendo actuaciones acústicas en calles, plazas y bares. Los beneficios no eran grandes pero tampoco había grandes gastos.

-Pero si después de Gyllene Tider te viste obligado a vivir de tu mujer, ¿quieres decir que todo el dinero que habíais ganado desapareció?

Gessle se mueve un poco incomodo antes de contestar:

-Si, pero en esos tiempos no había tanto dinero. No era el mismo dinero que ahora. Éramos cinco a repartir los beneficios de las giras y yo recibía un poco más ya que escribía las canciones, pero algunas también las había escrito Mats Persson.

Pero al cabo de un rato sale la verdad.

-Si, y naturalmente me compré un coche y un piso, eso es caro, dice él riendo.

Y una cosa es segura. Tanto si Per Gessle hace música como si sale de gira, no lo hace para ganar música sino para conseguir satisfacción por la música y un buen trabajo.

 

https://svenska.yle.fi/artikel/2017/08/02/skolpsykologen-befriade-gessle-fran-armen

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