Reseña del nuevo disco de Gyllene Tider en el Kristianstadsbladet, Aftonbladet y Expressen


Kristianstadsbladet (4 de 5)
Las primeras canciones del último disco de Gyllene Tider parecen más bien querer traer la imagen que muchos tienen de una banda pop con una docena de hits. A veces es brillantemente Gessle, a veces es textualmente vergonzoso, o ¿qué hay de títulos como “Jag drömde jag mötte fluortanten”?
Pero cuando Per Gessle adquiere un verdadero clásico de Sven-Ingvars, “Någon att hålla i hand”, “Samma skrot och korn” coge velocidad de verdad. El saxofón de la original se ha cambiado por el órgano Farfisa en la versión de la banda de Halmstad. El placer de tocarla y el homenaje son obvios, especialmente cuando Gessle está detrás de uno de los éxitos de Sven-Ingvars en los 90, “Högt i det blå”.
Varias de las siguientes canciones tienen potencial de llegar alto en las listas de P4, y debe interpretarse como algo positivo. Además la banda ha dado un giro con unos arreglos de coros bonitos al final de “Bjud till!”, una de las mejores canciones del disco. Por fin Micke “Syd” Andersson consigue probar en el papel de voz principal en “Låt denna trumslagarpojke sjunga”, con acompañamiento “unchained melody” a lo Håkan Hellström.
Un resumen digno de los 40 años de Gyllene Tider en la historia del pop sueco, que como mínimo debería convertirse en un clásico como su ep de 1996.

Aftonbladet (3 de 5)
Gyllene Tider pone un bonito punto final con pop adulto.
El álbum anterior “Dags att tänka på refrängen”, que probablemente muchos creyeron que iba a ser el último disco de Gyllene Tider, estaba lleno de auto referencias e hilarante pop. La ambición parecía ser entregar el mayor sentimiento posible de Gyllene Tider.
En “Samma skrot och korn”, que se ha dicho ser el último disco de Gyllene Tider, la más grande de las orquestas de entretenimiento de Suecia piensa un poco diferente.
Siguen queriendo ser la misma banda de Halmstad que dominó los parques del país en los 80 pero también dejar los 40 años que han pasado desde que empezaron en la música.
Y consiguen captar la esencia de Gyllene Tider de una manera un poco diferente.
Que esta banda siga siendo genuinamente querida por la gente, está claro que es sobretodo por los incontables hits de Per Gessle. Pero también porque a pesar de sus influencias powerpop inglesas y americanas, son absolutamente un producto de la vieja Suecia, en que la música pop era formada de lo que se tenía en la esquina ya que el gran mundo estaba muy lejos de la mayoría.
Que Gyllene Tider aquí haga una versión del éxito sueco de Sven-Ingvars “Någon att hålla i hand” de 1965 encaja totalmente, ya que las dos bandas tienen influencias de Beatles y Tom Petty.
Captan un sentimiento parecido en las fotos de adolescencia en blanco y negro de la portada del disco así como en el single “Jag drömde jag mötte fluortanten” y sobretodo en “Henry har en plan på gång”, con una letra que casi podría haber estado prestada de Torsson, maestro sueco del rock.
Pero nunca es así de fácil. El ambiente suele estar más cercano de lo agridulce, el pop más arreglado en los discos suecos de Gessle en solitario, incluso el Farfisa de Göran Fritzon colorea las canciones y Micke “Syd” Andersson vuelve a cantar una canción (“Låt denna trumslagarpojke sjunga!”, en muchos sentidos la “Min tjej och jag” de este disco).
Algunos aspectos son casi familiares, pero la idea de hacer un disco con una banda pop madura funciona bien.
Especialmente gracias a algunas baladas fuertes, como la acústica “Vid hennes sida” y “Bara i en dröm”, con un toque country suave al estilo de los dos últimos discos de Gessle.
Podrían estar incluidas en la lista de clásicos en la lista de este verano.

Mejor canción: “Allt det andra”. Powerballad exquisitamente orquestada. No es la canción “más” Gyllene Tider, pero sí un buen punto final en una clásica carrera pop.
Sabías que: el álbum fue grabado en el estudio La Fabrique en Francia, en St Remy-de-Provence, donde han grabado anteriormente Nick Cave, Morrissey, Rammstein y Kent.
Escucha también: el anterior disco de Gyllene Tider, “Dags att tänka på refrängen, así como sus tres primeros discos, el recopilatorio de Torsson “Hälften vore nog” y el recopilatorio de Sven-Ingvars “Musik vi minns”.

https://www.aftonbladet.se/nojesbladet/musik/a/6j5xgo/gyllene-tider-satter-fin-punkt-med-vuxen-pop

 

Expressen (2 de 5)

Gyllene Tider evita el planchazo en el último disco.
La era “gyllene” (dorada) arrancó seriamente con el álbum de debut de 1980 y terminó en 1982 con el álbum “Puls”.
Todo lo que ha venido después ha sido otra cosa.
Cuando Gyllene Tider, en 1984, sacó el disco en inglés “Heartland Café” -editado en USA bajo el nombre Roxette- la banda no se había disuelto. Pero se había convertido en otra cosa. “Heartland Café” fue el principio del final, pero también el principio de algo aún más grande, Roxette de Marie Fredriksson y Per Gessle, que se formó en 1986.
Lo único en la historia de Gyllene Tider es el gran regreso en 1995 (con “Det är över nu” y “Kung av sand”), la gran gira el año siguiente y los regresos que han llegado a nuevas generaciones de fans.
La gira de verano de 2004 arrastró medio millón de espectadores. Casi 25 años después de haber creado la histeria, de repente llenaron Ullevi por primera vez.
Está claro que se trata de nostalgia -solo hay que ver las listas de canciones- pero Gyllene Tider en cada ocasión se han puesto un desafío sacando nuevo material. Han suministrado al público con nuevas canciones y al mismo tiempo han encontrado nuevos ángulos para sus conciertos.
La banda dice que “Skrot och korn” es su último disco, que se han acabado las giras después de esta gira.
Parece lógico cuando se escuchan las 14 canciones.
Este es el sonido de una banda que, con todo el derecho, están satisfechos de lo que han proporcionado. Que no hacen música por ningún motivo en especial sino por lo más importante, porque es divertido.
Per Gessle es un orfebre muy hábil de que la actuación final termine con un planchazo. Está lleno de juego de palabras en las letras, bonitos solos de órgano, guitarras acústicas y harmonías veraniegas. Pero hay pocas canciones que realmente agarren y se queden. Una señal de que esta fantástica banda pop probablemente no tenga más discos.
Es un poco típico que la canción más fuerte sea una versión de “Någon att hålla i hand”. Pero también tiene bastante encanto.

 

https://www.expressen.se/noje/gyllene-tider-undviker-magplask-pa-sista-skivan/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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